Me pierdo. Sé que estamos en un profundo manicomio nacional y hasta mundial. Pero es que no me creo lo que estoy viendo. El covi está haciendo estragos en las cabezas. Ni en los sueños más terribles me lo hubiera imaginado. Pero así estamos.
“Sueños de gloria” es mi tercer libro, mi tercer hijo, una publicación que compendia doce relatos breves, originales, de fácil lectura y con sorprendentes desenlaces. En sus páginas se alterna ficción y realidad, vivencias personales e inventiva pura, ilusiones y desencantos, alegrías y penas que no dejaran indiferente al lector.
Parece que hay poca DANZA porque se queja JAVIER NÚÑEZ, en MUNDOTORO, ganadero de LA PALMOSILLA, que la inmovilidad del sector es aún más preocupante que la situación crítica actual de los ganaderos. (Pero en FITUR sí se ha movido el toreo y alienta esperanzas).
Hay imágenes, aromas, sensaciones, que de manera inconsciente e irremediable te trasladan a lugares y momentos, te sugieren vivencias o recuerdos y, desde luego, suscitan deseos y necesidades.
Unas cuantas. Las hay buenas y malas. Todas sorprendentes.
La lógica dicta que antes de competir en Fórmula 1 hay que empezar con karts, Fórmula 3… Que para llegar a jugar en primera división hay que pasar por las categorías inferiores, y que para que te contraten en Las Ventas se debe triunfar en cosos de menor categoría. Pero hoy sucede al revés, al menos en materia taurina, y hay que jugársela a una carta en Madrid, lograr un éxito sonoro y así conseguir que te anuncien en provincias. Tal cual están las cosas, las figuras copan la mayor parte de los puestos en todo tipo de plazas, y las oportunidades para quienes pretenden hacerse un hueco en el escalafón están cada vez más complicadas.






