Vendaval de rompimientos de apoderamientos. Y algunas  uniones. Bomba: TALAVANTE y JOSELITO se dicen adiós. Lo esperado. Otra bomba:  porque TALAVANTE cae en los brazos de SIMÓN CASAS, el de los flechazos cortitos. Inesperado. CRISTINA SÁNCHEZ y FERRERA se separan. Lógico después de  temporada tan rara. ¿Se le acabó el feminismo?. JUAN ORTEGA  deja al del flechazo y da la oportunidad a GARZÓN (de los nuevos empresarios triunfadores). A ver si despierta. Le  seguirá acompañando PEPE LUIS VARGAS. Y CURRO DÍAZ rompe con RUIZ PALOMARES. Y LEONARDO HERNÁNDEZ con ALBERTO GARCÍA. Pues muy bien: todos entre abrazos, cariños, amistades eternas juradas y puede que hasta besos. Y un jamón. Eso sí : ni una palabra en la impenetrable ley del silencio taurina.

En época de trepidantes cambios de apoderado y de malas noticias para la organización de toros en Méjico y Colombia, reapareció Enrique Ponce en un acto cultural celebrado en su Valencia. El torero de Chiva es una de las figuras más importantes de la historia de la tauromaquia y el que más notoriedad le ha dado a la tierra valenciana, que, sin duda, le debe un sentido homenaje.

La campaña de 2022 es ya pasto de resúmenes y recopilaciones y lo que a lo largo de estos últimos 9 meses sucedió en la geografía taurina es motivo de examen y análisis a la espera del inicio de una nueva temporada. En las provincias valencianas al final hubo destellos de esperanza.

¡Ay ROSA MONTERO, renegada hija de torero, petarda hija de torero!. Sí, renegada y petarda, MONTERO, que sólo te ha faltado llamarte MONTERA para aunar el símbolo taurino con la sangre torera de tu padre, el gran PASCUAL, que corre por tus venas, pero tienes bastante con llevar el apellido de dos espantos: IRENE MONTERO, ministra con sexo y sin seso, que daña infinitamente a sus semejantes, y otra que tal, superdañina MARÍA JESÚS MONTERO, de la saga femenina espantosa del PSOE que empezaron LEIRE PAJIN y BIBIANA AIDOS que DIOS tenga en su gloria ministerial. ¿Con qué rima IRENE? Qué tortura : que esto es sí, vaya que sí. Pobrecitas todas. Y pobrecitas españolas y… españoles.

Que falta juventud en los toros es una queja tradicional. Quizá la costumbre de escucharlo sea la culpable de haber provocado que el sector taurino le haya dejado de dar importancia. Pero la tiene. Y mientras al toreo en la plaza y a su cultura le falta una inyección de gente joven, la lozanía inunda las calles en cuanto a ellas salta un astado.

COLOCA AQUÍ TU PUBLICIDAD

PÍDENOS PRESUPUESTO

PÍDENOS PRESUPUESTO