Uno de los acontecimientos de la pasada feria de abril de Sevilla fue la lidia del toro Mosquetón de Victorino Martín, por parte de Manuel Escribano. El astado fue premiado con la vuelta al ruedo y Manuel se llevó sus dos orejas en el esportón.

“Estoy muy feliz y contento. Sobre todo, por haber podido lucir las condiciones y extraer las virtudes de dos toros que eran muy exigentes. Como todos los de Victorino. Y es que los toros de esta ganadería, si tú te entregas, te lo dan todo. Pero hay que dárselo y cruzar siempre esa invisible raya de la prudencia. Que muchas veces no es fácil.”
Y la cosa tuvo mérito, porque además hubo que plantear batalla en una tarde muy ventosa.
“Así es, y eso tendía a complicar las cosas. Porque el toro de Victorino requiere de una gran sensibilidad en los toques. Y si no puedes dejar la muleta abajo y llevarla detrás de la pala del pitón, al toro le cuesta romper. Porque sus embestidas son duras y rectas. Y con este toro costaba. Al principio de la faena, debido al aire, se hacía difícil dominar la muleta y además hubo que empezar el trasteo en el tercio, al abrigo de las tablas para evitar el aire. Y eso el toro lo admitía mal. Luego, yaen los medios, se le pudo lucir más y extraer todas las virtudes que llevaba dentro.”
Es importante conocer el comportamiento de los encastes.
“Yo es algo que estudio mucho. El victorino es un toro que exige pureza, verdad y entrega. Yo conozco este encaste hace muchos años, porque he toreado con frecuencia toros de este hierro. He ido mucho a la finca y los tengo muy estudiados y ello me ha permitido adquirir la técnica para estar delante de estos toros. Dejarles la muleta puesta, sobre todo. Porque si no, queman con sus embestidas. Al primero en Sevilla le vi las condiciones y se las pude exprimir. Y el segundo vendía al principio más caras sus embestidas y había que tragarle mucho. A estos toros si no los tragas, pueden parecer peores de lo que en realidad son. Hay que entregarte con ellos y aque sea lo que Dios quiera. Pero siemore tratando de conseguir que el toro rompa en la muleta. Y luego, que el toro ya coja la muleta o al toreo, un riesgo que hay que asumir.”
En su libro”Tauromaquia y verdad” analiza muy bien el comportamiento de los toros.
“Traté que fuera un libro entretenido y didáctico. Esa era la idea. Contar cosas bonitas y que además enseñara a los aficionados. Explicarle cómo son ciertos aspectos de la lidia, para que lo entienda la gente y así puedan disfrutar más de lo que sucede en el ruedo. Y de esta forma que puedan poder captar nuevas cosas, analizar comportamientos, ver los matices. Y es que cada ganadería es distinta. En el libro se profundiza, sobre todo, en el comportamiento de los toros de Victorino y los de Miura.”
Los toros, al igual que ñs toreros, también tienen que tener suerte en el sorteo.
“Sí, no solo los toreros. Hay que ver los toros en las manos en las que caen, y que el toreo les entienda y que dispuesto a dar la vida en cada muletazo. Así el toro también suele corresponder. Es un binomio de entrega y sumisión entre los dos. El poder y la entrega entre el toro y el torero. Asumiendo y admitiendo que ambos pueden morir en el ruedo. Uno casi seguro que lo hará, el toro, y al otro, el torero, a veces le puede suceder también.”
Lo de Sevilla del 3 de mayo fue como un spot publicitario para la corrida que se anuncia el día 28 de junio en Alicante.
“Pues la verdad es que sí. Voy a matar seis toros de Victorino en solitario. Y estoy muy contento que sea una corrida de Victorino, por volver a lidiar una corrida en solitario, después de los seis de Miura de Sevilla. Y, sobre todo, en Alicante, una plaza y una ciudad que me han dado mucho. Alií he triunfado muchas veces, y también pude perder la vida con aquella cornada que me dio un toro de Adolfo Martín. Me hace muy feliz el reto. En Alicante, el encaste de Albaserrada va marcado en mi piel para siempre. Alicante se me entregó con pasión, con cariño y afecto tanto en la plaza como en el hospital y en la calle. Alicante y Albaserrada están ligados a mi vida.”
A veces el aficionado no entiende cómo los toreros son capaces de sobreponerse a esas tremendas cogidas.
“Bueno, son cosas de nuestra profesión. Y eso se supera con trabajo, con recuperación, con mentalización, con ser capaz de afrontar cosas que otro ser humano no superaría. Hay que tener fuerza, fe, mentalidad y disposición para dar todo lo que uno tiene. Y superar esos trances. Porque ser torero es lo más grande que hay y uno tiene que asumir las cosas buenas y las menos buenas. No queda otra.”
Empieza su temporada número 21 como matador de toros y las cosas se plantean bien este 2025.
“Eso parece. Voy a estar en todas las ferias. Al final se trata de recoger lo que uno siembra. Que es lo que debe ser. Estoy atravesando un momento muy importante en mi carrera y creo que me están dando un trato merecido. La lucha no es fácil, porque a veces el sistema no es justo y no cuentan contigo o no te dan lo que tú crees que mereces. Pero el toro a la postre es el que pone a cada uno en su sitio. Y si uno triunfa en la plaza, al final le acaban haciendo un sitio. El toro es el más leal y agradecido y es el que al final te da lo que mereces. En definitiva, es el más importante en esta fiesta.”









