Mano a mano sin premio

Borja Jiménez dio la única vuelta al ruedo en Madrid.

Las Ventas, 5 de octubre.

Quinta de la Feria de Otoño.

Casi lleno.

Corrida de Toros de Victoriano del Río.

Fernando Adrián, silencio, silencio y ovación tras aviso.

Borja Jiménez, vuelta al ruedo tras aviso, silencio tras aviso y silencio.

 

 


Miguel Ángel Herráiz

Foto: Plaza 1

 

 

Fernando Adrián y Borja Jiménez se enfrentaron a toros de Victoriano del Río, serios y bien presentados, que dieron juego exigiendo a los toreros quienes en ningún momento rehuyeron la pelea, demostrando entrega durante la lidia. Fernando Adrián cuajó importantes muletazos ante su encastado primero, se esmeró en su segundo, que mostró genio quedándose cerca al final de los pases, y echó el resto frente al otro difícil y peligroso, prodigando raza torera toda la tarde. Borja Jiménez recibió a porta gayola a los que le tocaron, en su primero destacó el asentamiento, quietud y reposo, a su segundo le toreó por abajo con muletazos de rodillas que conectaron con los tendidos, en el último de la tarde remató atrás mientras el toro aguantó, exhibiendo durante toda la corrida capacidad lidiadora, mando y facilidad delante de la cara del toro.

Fernando Adrián recibió con limpieza a portagayola al primero de la tarde, continuando con faroles de rodillas, ceñidas chicuelinas y rematando con garbosa revolera. Por cercanas chicuelinas respondió Borja Jiménez en su quite. Con la mano derecha cuajó tandas de muletazos ligados, con transmisión, aguantando embroques exigentes a un astado bronco con cierta violencia. Por el izquierdo se entregó menos. Finalizó por ceñidas manoletinas acompañadas de viento que aumentó el riesgo. Su segundo embistió humillado en el saludo por verónicas pero quedándose muy cerca a la salida del lance. Borja Jiménez realizó su quite por verónicas bajando el capote. En la primera serie con la muleta se dobló en corto con cuatro pases enroscándoselo a la cintura mientras el toro levantaba los pitones. En las siguientes series por el derecho aguantó el genio que mostró al embestir sin posibilidad de lucimiento. Lo intentó por ambos pitones pero repuso con rapidez y peligro. Su tercero se dejó pegar en el caballo. Brindó al público. Inició de rodillas en los medios con ceñidos pases cambiados por la espalda. Pasándoselo por el derecho sufrió un desarme. Incierta fue la embestida del toro, hizo el esfuerzo y cuando toreó con ligazón por el pitón izquierdo fue volteado violentamente. Volvió a ponerse por el mismo pitón, retomó el derecho costándole pasar y haciéndolo con menor desplazamiento pero con Adrián entregado, muy cerca del toro. Finalizó con unas arriesgadas bernadinas.

Borja Jiménez saludó a portagayola a su primero. Fernando Adrián quitó por gaoneras sin enmendarse seguidas de la media, finalizando con una pinturera revolera. Fue cuidado en el caballo. Brindó al público. Inició sentado en el estribo continuando con poderosos muletazos rodilla en tierra. Con quietud ligó por el derecho bajando la mano, templando y relajado. Por el izquierdo citó en la corta distancia embistiendo con nobleza y menor codicia. Retomó el derecho pasándoselo despacio y con expresión. Los naturales finales a pies juntos seguidos de doblones rodilla en tierra conectaron fuertemente con el público. Un pinchazo antes de la estocada le impidió cortar una merecida oreja. Recibió a portagayola a su segundo. Comenzó de muleta con bellos doblones por abajo de buena factura seguidos de importantes pases de rodillas con reconocimiento del público. Por el derecho embistió con recorrido medido, algo rebrincado y sin transmisión. Por el izquierdo repuso con prontitud desluciendo lo realizado. Recibió al sexto a portagayola. No se entregó en el capote. Brilló toreando por el derecho con muletazos de buen trazo suavemente ejecutados. Se fue parando, disminuyó la transmisión y sólo permitió algunos sueltos de calidad sin poder remontar.