Un notable fin de curso

Sábado 5 de octubre de 2024. Plaza de toros de Valencia. Media entrada en tarde soleada aunque con un viento muy molesto. Novillos de José Gonzalez Giménez (1 y 2) y  Chamaco, bien aunque algo desigualmente presentados y de juego también desigual aunque en general manejables. Marco Polope, de la escuela de Valencia,  (rosa y oro) palmas tras aviso. Víctor, de la escuela de Arles, (crema y azabache), oreja. Bruno Gimeno, de la escuela de Valencia, (rosa y oro), vuelta tras aviso. Nicolás Cortijo, de la escuela de Albacete, (tabaco y oro), oreja tras aviso. Ian Bermejo, de la escuela de Castellón, (turquesa y oro),saludos tras dos avisos. Samuel Castrejón, de la escuela de Madrid, (corinto y oro)  vuelta tras aviso. Entre las cuadrillas destacó la lidia de José Arevalo al segundo. Presidió Pilar Bojo, con rigor y buen criterio.
Enrique Amat, Valencia 
El primer festejo de la feria de la Comunidad Valenciana en la plaza de toros de Valencia fue una novillada con participación de alumnos de las escuelas de tauromaquia. Sigue siendo una plausible iniciativa que, en todos los ciclos feriales valencianos, se proyecte una novillada de promoción. Y sobre todo, en estos finales de curso, en festejos que sirven para calibrar el aprovechamiento que los alumnos han podido desarrollar a lo largo del curso. Lo cierto es que cada uno dentro de su estilo, los seis alumnos mostraron que progresan adecuadamente.
Los novillos de José Gonzalez Giménez (1 y 2) y  Chamaco, correctamente presentados para este tipo de festejos, sirvieron para calibrar las condiciones del sexteto actuante. Con el cuajo suficiente el primero que, algo desordenado de salida y en el tercio de banderillas, luego en la muleta repitió y tuvo movilidad, aunque le costó siempre un punto y no dejo de soltar la cara y con muchas teclas que tocar.
El castaño segundo se fue a las telas con tanta prontitud como alegría, buen tranco y fijeza, aunque acusó su falta de fuerzas. Pidió templanza a su matador. El negro tercero, con mucho cuajo,  fue un manso que huyó hasta de su sombra de salida. No dejó de corretear por el ruedo, aunque luego se atemperó algo en la muleta. Pero siempre algo bruto y protestando. El colorado ojo de perdiz y bociblanco cuarto era un zapato. Muy ayudado por su matador, embistió con nobleza, fijeza y buen aire. El negro quinto fue y vino y no paró, aunque siempre rebrincado y soltando la cara, protestando. Y el sexto repitió las embestidas incansable, aunque sin dejar de exigir.
 Marco Polope saludó con una larga a porta gayola al primero, al que siempre le toreó con sentido de la compostura, limpieza, sentimiento y excelente corte. Aunque molestado por el viento, firmó una faena expresiva y de buen concepto. A su labor,  quizá le sobró algo de metraje y le faltó un punto de pasión y remate con los aceros.
Víctor mostró un corte de torero de apostura y verticalidad. Manejó los engaños con limpieza y gusto, y firmó una faena empacada en la que destacaron los pases de pecho. Pecó, eso sí, de codillear en exceso y de cierta rigidez de movimientos. Pero apuntó ser un espada al que hay que seguir.
 
Bruno Gimeno intentó recibir a porta gayola a su oponente, pero este pasó de largo. Luego lo banderílleó con espectacularidad y clavando reunido y arriba, a pesar de que el novillo no hacía más que salirse suelto y huir. Brindó la muerte del astado a David Esteve  y luego fue capaz, a base de recursos y oficio, de embarcarle en la muleta y fijar sus  embestidas. Faena de mérito, de torero puesto, con recursos y en progresión. Eso sí, falló con las armas toricidas.
Nicolás Cortijo es un espigado espada que manejó el capote con cadencia y buen gusto. Y también buen gusto, ortodoxia, sentido de la ligazón y del temple tuvo su faena de muleta. Siempre, llevando muy enganchado en los vuelos de la muleta a su antagonista, tirando de él y alargando los muletazos. Faena de un notable nivel.
Ian Bermejo también se fue a la puerta de chiqueros a recibir al quinto, al que luego le dió dos faroles de rodillas en el tercio. Dispuesto, afanoso y siempre en novillero, comenzó por estatuarios un trabajo,  voluntarioso en todo momento, dispuesto y sobrado de actitud, eso sí, pero de trazo algo grueso.
Samuel Castrejón,otro torero espigado y de buena planta, interpretó las suertes por la línea de la ortodoxia, intentando hacer las cosas bien, con buena colocación, asentado y firme. Toreo de mano baja y buena ejecución, causó una buena impresión.
Foto: Miguel Polope
Autor: Litugo

Nacido en Valencia en 1959. Ha desempeñado su labor en diversos medios de comunicación como Radio Nacional de España, Hoja del Lunes, EL SOL, El Toreo, Toros 92, 6 toros 6, El Taurino Gráfico, El Ruedo, La Lidia, Tendido Alto y LEVANTE EMV, aquí desde 1989 hasta 2016.

Es autor de más de veinte libros de temática taurina y es comisario de la exposición permanente del Museo Taurino de Valencia.

Ha pronunciado conferencias en las sedes del Instituto Cervantes de Beirut, Amman, El Cairo, Casablanca, Almaty, Sofía y los Clubs Taurinos de Londres y Nueva York.

Desde el año 2012 dirige el Foro Taurino del Casino de Agricultura de Valencia y dirige el programa Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.

En la actualidad es redactor en los portales Avance Taurino y Tauroimagenplus, así como en la revista de la Unión de Federaciones Taurinas de España (UFTAE) y colabora en el programa de radio “Toros con El Soro” de Intereconomía Radio y El Remolino de Ocho TV.

Desde septiembre 2019 dirige el programa Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.