Lo que pudo ser un triunfo glorioso de Bolívar

Manizales, 3 de enero. Segunda de feria. Más de tres cuartos de entrada.

 

Toros de Dosgutiérrez, terciados, destacando los encastados tercero y quinto.
CRISTÓBAL PARDO: silencio y palmas.

LUIS BOLÍVAR: palmas y fuerte ovación desde el tercio.

GINÉS MARÍN: ovación desde el tercio y silencio.

MANIZALES. José R,. Palomar.  (enviado especial).
Hace años que escribo el maltrato que sufre en España Luis Bolivar, un torero – sino artista.- sí poderoso y con una gran técnica. Ayer lo demostró en la segunda de Manizales. Fue en el quinto, un toro encastado. Lo saludó con faroles de rodillas; vinieron luego unas ceñidas gaoneras pasándose al toro a una distancia escalofriante. Bueno, más que toro era un novillote (ese es ya otro cantar…), , pero que se comía la muleta. Y Bolívar cuajó una faena rotunda, comenzando de hinojos engarzando derechazos. Los olés vibraban en la plaza,  En un palmo de terreno realizó una faena inspiradísima, que acabó con unas bernardinas (pero de las buenas, las que practicaba el catalán Joaquín Bernadó)…Tuvo la mala fortuna de que el estoque quedara atravesado. Enojado, pegó un puñetazo en la barrera. Se le habian esfumado dos orejas seguras… En su primero, puso la vibración que le faltaba al toro, distraído y  mirón. También se lució en quites variados con el capote.

En definitiva, ya lo demostró en Cali, Bolívar está en plenitud, en Colombia es otro. Encuentra toro en todos lados. Muy distinto a vestirse de torero en una o dos ocasione, comos esta temporada en España.

Causó muy buena impresión Ginés Marín, ya en el saludo capotero al tercero del encierro, buena verónicas intercaladas con chicuelinas, Y un vistoso quite por saltilleras. El inicio de faena- pase cambiado por la espalda – provocó una voltereta din consecuencias. Y ya con la muleta en la zurda, voló de nuevos por los aires, salvandose tambien… Pero lo mejor fue la gran estacada hasta los gavilanes que , junto a lo hecho durante la lidia, hubiera merecido al menos una oreja. Y todo se quedó en saludos desde el tercio…La sorpresa saltó en el sexto, apareciendo por chiqueros un toro veleto, al contrario que sus hermanos, cornicortos y de escasa presencia. Fue un toro muy deslucido.

En cuanto a Cristóbal Pardo, que abría cartel, es un diestro veterano de la tierra, que ha tenido que ganarse los contrato, en países como Perú o Ecuador (incluido pueblos). No anduvo afortunado cuando tomó los palitroques en el primero, con pasadas en falso. Y despegado con la franela, sin lograr sujetar a una res mansurrona… Cambiaron las tornas en el cuarto, donde clavó banderillas con acierto. El toro tenía una embestida corta, y la faena anduvo de menos a mas, acabando con un tanda con la diestra muy bien trazada y rematada.

Tuvo una fenomenal actuación el subalterno Ricardo Santana que, junto a otros colombianos como “El Jeringa”, ponen el listón alto en el capítulo de los toreros de plata.