Pasa el tiempo y lo echamos de menos como torero y como persona. Se ha cumplido tres años desde que se fue, tan pronto. Y tan joven, en la plenitud de vida.

Ricardo Díaz-Manresa
Me interesa recordarlo por su toreo tan importante, reconocido al final y tan despreciado al principio, pero debe estar como ejemplo de una carrera, que ya no puede repetirse en torero alguno porque:
1.- Conocido como el lechero por el negocio de su familia y su actividad laboral, hizo la durísima carrera de las capeas recorriendo pueblos a mansalva.
2.-Anunciado como Curro de Alba al principio de su carrera , lo cambió en los carteles con su nombre y apellido.
3.- Dijo nada menos que en las capeas fue más feliz que después en las grandes plazas y en los grandes triunfos
4.- Fue ejemplo y eslabón entre el toreo anterior y el posterior
5.- El más valiente que he visto junto al inolvidable Diego Puerta
6.- El que más tiempo estaba delante de la cara de toros muy serios como si se estuviera tomando un café
7.- Con un cuerpo mejorable y una vestimenta de torero manifiestamente también mejorable, estaríamos hablando de más y mejor, lo que es difícil, porque eso era su personalidad, pero en los tiempos de los contratos creo que sí influyó
8. -Será difícil ver a otro en su alternativa tantas veces por los aires y tantas veces volver como si nada.
9.- Y seguir así en sus primeros años de matador de toros.
10.- Y aguantar estoicamente en sus primeros tiempos que les fueran contando los muletazos. Por ejemplo, en Madrid en su presentación de novillero en la plaza de las Ventas. Y en otras plazas.
11.- Aguantar críticas terroríficas.
12.- Ser reconocido en el final de su carrera por todo y por todos.
13.- Un milagro que se reconociera con justicia algo que era evidente.
14.- Llevar una vida feliz ya retirado.
15.- Y yendo a las plazas de espectador cuando tantos de sus compañeros desaparecen. Demostró su amor por algo a lo que dio su vida.
16.- Y humilde siempre y sin sacar pecho.
17.- Y muy amable sin pavonearse por lo grande que fue como torero.
18.- Y amando a su tierra, siempre, quedándose a vivir en su Albacete. Lo que no hicieron otros de sus compañeros eligiendo otros lugares.
19.- Y no faltando a su feria como espectador desde su barrera.
20.- Y con una estatua como torero frente a la plaza de su tierra, su plaza siempre más querida. ¡Y en vida, lo que pocos pueden disfrutar!
21.- Protagonista de las “apoteosis damasistas” en sus mejores años como no se recuerdan otras mayores, con la ciudad revolucionada, del mismo nivel en otros tiempos por competencia de la pareja Pedrés-Montero. O de las comparecencias de Chicuelo II.
22.- Y formar el trío de los grandes de Albacete, con Pedrés y Chicuelo II, en una tierra de grandes, que harían una lista interminable.
23.- Y su cariño de siempre a la plaza de Valencia.
24. Y a la de Alicante , su escenario de alternativa, con Miguelín y Paquirri en el cartel, nada menos.
25.- Y la tarde de Salamanca de su primer año de matador de toros, inolvidable de valor y entrega.
26.- Y su presentación en Barcelona…con 4 y rabo y 7 contrataciones más.
27.- Y la superación cuando lo querían apartar de los carteles, circunstancia que ocurrió más de una vez, pero volvía a su sitio.
28.- Siempre en primera línea en las temporadas española y americana.
29.- Muchas cornadas sin perder ni un gramo de valor.
30.- La cara de su mujer en un festival en Cartagena, que no estando en el cartel le invitaron a bajar y dio unos muletazos sensacionales, que le llenaron del veneno suficiente para reaparecer, lo que hizo poco tiempo después. De ahí la cara de su mujer temiéndose lo que sucedió. Y que, como en multitud de reapariciones, no resultó.
Y podría seguir, pero ahí tienen una buena lista. Que la mejore quien pueda. Dámaso eterno. Fue una de mis debilidades toreras por su afán constante de superación y de conseguir continuos nuevos y difíciles objetivos.
La vida familiar le dio algunas cornaditas como no ver triunfar en los ruedos a su hijo, su heredero.
Y la separación de una de sus hijas con el hijo de su excompañero Palomo Linares.
No hay nada perfecto en esta vida.









