El cuernómetro de la feria (2)

Palmas 

A la magnífica entrada que registró la plaza de toros de Valencia. Cuando muchos quieren hacer creer  que la feria de julio está en camino de extinción, se demostró que si se programan carteles interesantes, la gente acude a la plaza. A pesar del calor, del fin de semana, de las playas y los coches.

Se abrió la primera puerta grande en la feria, Y lo hizo el torero de moda, Andrés Roca Rey con un triunfo incontestable, con el que el peruano revalidó la magnífica temporada que está llevando a cabo en cuantas plazas pisa.

A la buena temperatura que hizo durante la tarde-noche. Calor, cierto es, pero sin las exageraciones de otros años.

Para el Ángel de la Guarda, que hizo un extraordinario aquí Roca Rey cuando este fue cogido al estoquear a su primero. Le tuvo suspendido por el pecho durante el unos segundos que se hicieron tan eternos como angustiosos, por fortuna sin resultar herido.

Pedro Morales Chocolate, quien fue aplaudido tras picar al quinto, segundo del lote de Manzanares, tirando la vara por delante, dejando llegar y midiendo el castigo con sabiduría.

Para Víctor Manuel Blázquez, quien ayer actuó como sobresaliente. Le hizo un oportunísimo quite a su hermano Luis, cuando esté salió apurado de colocar un par de banderillas al quinto.

 
Pitos

Para la flojera e invalidez de los toros de El Pilar. Algunos de ellos blandeando y rodando por los suelos. Y otros con muy poca entidad. Aunque fondo de calidad sí que tuvieron, hay que ser justos.

A que la música rompiese a sonar durante la faena de Manzanares al segundo toro de la tarde. Los espectadores protestaron, ya que ni el trasteo ni el toro tenían relevancia y no había méritos para ello.

La forma como ejecutó la suerte de matar el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza al cuarto. Colocó dos rejones de muerte traserísimos  y pinchó más de la cuenta, emborronando así una faena que había logrado altas cotas de lucimiento.

Para José María Manzanares, quien realmente no tuvo su tarde. Anduvo a disgusto, displicente y falto de sitio. Lo cierto es que decepcionó a los muchos seguidores que tienen esta plaza.

Lo larguísimas que se hacen los festejos. Los tiempos muertos, los arrastres, los cambios de tercio, las lidias, las faenas de largometraje se prolongan en demasía y hace que las corridas se hagan interminables.

El picador que pico el sexto de la tarde quedó desestribado tras el primer encuentro con el toro. Un monosabio trató durante un buen rato de colocarle el estribo sin éxito, y el segundo puyazo lo dio con la pierna suelta. Para que está entonces el picador que hace en la puerta?

Nacido en Valencia en 1959.

En la actualidad es redactor en los portales Avance Taurino y Tauroimagenplus, así como en la revista de la Unión de Federaciones Taurinas de España (UFTAE) y colabora en el programa de radio “Toros con El Soro” de Intereconomía Radio y El Remolino de Ocho TV.

Desde septiembre 2019 dirige el programa de Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.

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