De la tragedia al triunfo pasando por el indulto

Manizales. 5 de enero. Lleno.

Toros de Ernesto Gutiérrez mal presentados, cornicortos y nobles. El tercero fue indultado.

Sebastián Castella: oreja, indulto con dos orejas, y ovación.

Roca Rey: ovacionado en los tres que mató.

Quedó inédito el que iba a tomar la alternativa: Juan Viriato.

Parte facultativo provisional: fractura de la 2 y 3 vértebra. Fue trasladado a una clínica. Roca Rey sufrió un puntazo a la altura del tobillo.

Manizales. José R. Palomar (enviado especial).

 

La mejor noticia. Un lleno absoluto en el bello coso manizaleño, con lluvia sin cesar durante toda la tarde. Los tendidos poblados de chubasqueros y paraguas. Y la peor: no pudo tomar la alternativa el aspirante colombiano Juan Viriato, con un grave percance. Estaba probando el toro antes del tercio de banderillas y se enredó con el capote, fue volteado y cayó de mala manera. Al principio inmóvil, y luego se presintió que la cosa era de la espalda. O sea, no llegó a doctorarse. Tomó los trastos Sebastián Castella, ante un toro muy noble (ya desde que lo había lanceado Viriato con el capote). El francés entretuvo al público en una faena vulgar pero- eso si- llevando la embestida alargando el pase. Como diría mi compañero y amigo Carlos Ilián, “lo molió a trallazos”. Y el benevolente público, a pesar de una estocada muy caída y trasera, pidió la oreja con que fue premiado.

En su segundo- tercero de lidia ordinaria- prodigó la clásica faena “made in Castella”. Pase cambiado por la espalda de inicio, esperando en el centro del ruedo. Ligó los pases en un palmo de terreno. Algunas tandas en circular y agarrado a los costillares de la res (poco ortodoxo). Y destacó una tanda bien trazada de naturales, mientras sonaba “La Marsellesa”. El toro – o el torito- no paraba de embestir, y lo que ocurre por estas benditas tierras: el público “loco” pidiendo el indulto. Tras las intentonas baldías de entrar a matar, el presidente, cómo no, lo concedió. Luego el boyante “Gutiérrez” tardó una enormidad en atravesar la puerta de toriles. Son cosas que ocurren cuando se indulta… Y en su última actuación anduvo más natural que otras veces, con la figura relajada y consiguió pases aceptables.

Mas sustos.

El peruano Roca Rey había dejado grata impresión en tierras colombianas como novillero, y ya triunfó en la feria de Cali. Su primer toro salió muy parado. Cuando el diestro lo preparaba en el segundo tercio resultó volteado. Manaba sangre de la taleguilla a la altura del tobillo izquierdo. Pero Roca no es torero de lamentos ni quejas. En la muleta hizo lo que pudo, deslucido porque la res tardaba un mundo en embestir, teniendo que insistir mucho el peruano. El estoque cayó mal… Salió de la enfermería, donde le apreciaron un puntazo. Apareció con un vendaje blanco en la pierna izquierda y una media negra. Tuvo una actuación entonada, dejando ver la versión mas ortodoxa de su toreo, templando y ligando los pases, con ese hieratismo que le define. El toro iba cambiando en el transcurso de la lidia, de repente salía huyendo o metía la cabeza en la franela.

Cuando salió el sexto y último de la tarde, el ruedo era un barrizal. Los subalternos pasaron apuros Fue el toro quizá con embestida más correosa y Roca Rey, mermado de facultades, anduvo digno. Mucha gente había abandonado el coso tras doblar el quinto, cuando ya la arena era un barrizal.

Una tarde donde hubo de todo, pero qué distinto a la tarde anterior con los toros de Santa Bárbara. La Fiesta con el toro chico, cornicorto y “comercial” es “menos fiesta”. Pero si el público disfruta pidiendo indultos y consiguiéndolos: todos felices y contentos…

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977.

Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.

Es autor de alrededor de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…