Lo de SANTANDER se resolvió a favor de GARZÓN. Era lógica su continuidad después de su labor de los últimos años, en los que la feria subió muchos enteros. Buena gestión, buenos carteles y hasta televisada en alguna edición reciente. Se decía que, acabado el ciclo PAGÉS en la MAESTRANZA, los herederos del empresario mágico optaron por SANTANDER, con MATILLA, para dar un aviso a GARZÓN que quiere presentarse en SEVILLA cuando la plaza salga a concurso después de un tiempo interminable. Muchos años de lo mismo y de los mismos.






