En el nuevo Premio Nacional de Tauromaquia nos las prometíamos muy felices y parió la abuela. El toreo está como está porque sus dirigentes son como son. No dan una. En primer lugar el jurado no parecía un jurado sino la guía de teléfonos. Nada menos que 25 miembros, 25, y muchos no representaban al toreo. Quizá se fueron a TOLEDO porque no cabrían en ningún otro salón de MADRID… Y los premiados, dos, los han recibido con opiniones para todos los gustos. Lo mejor es que a SERRA y a los ganaderos se lo entregarán en el SENADO, gran sitio político, y por tanto gran bofetada al dulcísimo URTASUN que se estará mordiendo los puños, muy cerrados naturalmente, como manda su partidito de extrema izquierda.






