Pues le llegó la hora a este broncas, no Broncano, sino broncasí, qué mal le cae el apellido, y encontró la horma de su zapato de hortera (encima se los pone blancos a veces con el resto vestido de negro…). Tiene muchas de las malas cualidades del ser humano (sicario político, criado del poder, defensor de lo humanamente indefendible, motor siempre de las ideas políticas dañinas, no tener educación, vulnerar la intimidad o intentarlo, reírse e insultar a los adversarios, fiel al que le paga le pida lo que le pida, impuesto en el puesto por el partido que maneja la tele pública…Lo que se conoce como un presentador “independiente”.






