Pido esperanza para un buen año con una buena temporada 2019 y la ilusión de que los Reyes Magos den a los taurinos ilusión y ganas de trabajar para resolver los problemas pendientes. Esa es la esperanza y la ilusión mías pero la realidad va a por otra parte y hemos visto pasar en blanco octubre, noviembre y diciembre sin que se haya movido un dedo. No sé qué hace la Fundación el Toro de Lidia ni la gran empresa de empresas que preside el incontenible verborreico Simón Casas.






