Días pasados se celebró el CX aniversario del nacimiento de Miguel Hernández. Y en el patio del Palau del Temple de Valencia, sede de la Delegación del Gobierno, tuvo lugar un acto en el que, entre otros, participó el Ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, en el marco de su ya famosa visita a Valencia, en la que dio abiertamente la espalda a los profesionales del toreo. Enrique Amat Durante el mismo, donde también tomaron parte personalidades como el Ministro de Transportes, José Luis Ábalos; el presidente de la Generalitat, Ximo Puig; el presidente de la Diputación de Valencia, Toni Gaspar; y el alcalde de Valencia, Joan Ribó, entre otros, se ensalzó su figura y se leyeron diversos versos destacando diversas facetas de su personalidad y su trayectoria como escritor. Pero dentro del tono reivindicativo de su figura, nadie se hizo eco de la importante influencia que en su producción tuvo el mundo de los toros. Y es que tras editar su primer poemario, Perito en Lunas, Miguel viajó a Madrid para tratar de abrirse paso como escritor. El escritor José María de Cossío le escogió como secretario personal y le contrató como uno de los redactores de la enciclopedia Los toros, que por entonces estaba elaborando. En ella colaboró en la redacción y edición de los cuatro primeros tomos, y escribiendo muchas biografías de toreros. Entre las que salieron de su pluma sobresalen las de José Ulloa Tragabuches, Rafael Molina Lagartijo, y el precursor del belmontismo, Antonio Montes. La tratadista argentina Graciela …






