Matador de toros, ganadero, apoderado y empresario. No mandó en el toreo, no cría domecqs, no lleva a Roca Rey ni gestiona la plaza de Las Ventas, pero es figura en lo suyo, un emprendedor con la afición de un titán, un tipo ilusionado de los que la tauromaquia necesita. Es Gregorio de Jesús, un valiente que se ha ganado el cariño de los aficionados por méritos propios.






