OPINIÓN

HomeOPINIÓN

Los actuales sindicatos parecen estar amordazados por las suculentas subvenciones que reciben del Gobierno. El sector profesional taurino se les asemeja cada vez más, pero sin recibir un euro. A falta de acciones se imponen las críticas a los antis y también a quienes apoyan la tauromaquia esgrimiendo que no se la debe politizar, pero olvidando que quienes primero se posicionaron fueron los abolicionistas. Resulta tan evidente que el toreo no tiene tinte político como que necesita respaldo para seguir existiendo, y sobre todo necesita mucho trabajo interno.

No acaba de verse claro el panorama y, pese a que hay indicios y mensajes de mejoría y solución, la situación sigue siendo compleja y pocos son los que deciden aventurarse en las sombras. El miedo atenaza e impide casi cualquier movimiento.

Pues sí y otra vez: Morante es figura hablando. Habla poco, su facilidad de palabra es muy concreta pero con objetivos muy claros. Se le entiende todo. Es transparente. Y honrado en sus expresiones. Parece claro que dice lo que piensa sin doblez alguna. Se puede estar o no de acuerdo con él, pero  matiza siempre y argumenta bien. Por todo ello, Morante hablando es también figura.

COLOCA AQUÍ TU PUBLICIDAD

PÍDENOS PRESUPUESTO