Las Fallas entran en su recta final: sprint a toda velocidad. Fallas del 18, a punto de ser historia. Y Fallas a punto de reventar la ciudad, por la cantidad de gente acumulada en cualquier calle, en cualquier plaza, en cualquier rincón de la ciudad. Estos cuatro últimos días, para desengrasar un poco de tanto ambiente fallero/taurino, también para poner el cuerpo y la mente en el lugar correspondiente, he tomado rumbo a la playa a las siete de la mañana. Un poco de footing, unos litros de aire marinero a respirar, un descanso de la mente en tan escenario idílico, han venido bien para atacar el resto del día con fuerzas y ganas. A esa hora, siete de la mañana, la playa, desde Las Arenas hasta Alboraia, un remanso de paz, de tranquilidad. Tiempo para abstraerse del ruido diario fallero y para relajar cuerpo y alma ante tanta vorágine. Un ejercicio de depuración. Me ha venido muy bien, digo. Ayer, por segundo día, coincidió cerca de mi el ex entrenador del Levante Juan Ramón López Muñiz, destituido del cargo hace un par de semana por mor de esos caprichos del fútbol ("el fútbol es así"). Caprichos, necesidades...lo que sea, pero lo cierto es que lo paga el de siempre. Me lo presentó mi amigo Rafa Carrión y el míster me pareció una persona muy agradable, cercana, educada. Me lo confirmó mi colega en CVRadio, Jordi Jiménez, especialista en el Levante U.D. que me aseguró que para toda la "canalla" …






