Plaza portátil la Maestranza y de talanqueras Las Ventas… Así las han calificado en crónicas durísimas ANTONIO LORCA y ALEJANDRO MARTÍNEZ en El País. Parece exagerado pero la verdad es que cada dia baja el listón de las exigencias en ambas plazas. Las dos aficiones están más blanditas según pasa el tiempo. Ve uno lo la última puerta grande en La Monumental de Madrid y aguanta para creérselo (aunque hubo otras muchas anteriores con menos méritos). Y también falla el criterio para diferenciar lo malo de lo bueno. Para esto hay que ser aficionado y sentir el espectáculo.






