Tal día como hoy, 28 de agosto, en 1947, Manolete resutó cogido por un toro de Miura con un desenlace fatal. Hoy, 28 de agosto de 2024, Jesús Manuel Rubio le recuerda en estas líneas: ¡Y todo ocurrió en Linares! El aire de aquella tarde Traía gritos del callejón, Suspiros de una madre: Fervientes gotas de sangre. ¡Y todo ocurrió en Linares! Un torero, Un destino, Un hombre. Manuel Rodríguez, “Manolete” Su nombre. ¡Y todo ocurrió en Linares! Un toro, Un destino, Un sólo instante: Un instante de una fatídica tarde, ¡Un sólo instante! ¡”Islero”! ¡Maldito nombre! ¡Todo ocurrió en Linares! La muerte, Con su ancha capa, Con su rostro infame, Hizo acto de presencia ¡En la plaza de toros de Linares! Aquella tarde de agosto ¡Aquella inmortal tarde! Jamás hubo una muleta; Jamás hubo un capote; Jamás hubo una espada; ¡Cómo la de Manolete! Jamás hubo un torero Con tanto duende..., ¡Con tanto arte! ¡Y todo tuvo su fin en Linares! Aquella tarde de Agosto..., Aquella tarde,¡Señores! El llanto se vistió de lunes... En la plaza de toros de Linares. La afición incrédula, Golpeaba en los cristales Aquella tarde de agosto, ¡Aquella inmortal tarde! El desconsuelo hizo el paseillo En la plaza de toros de Linares: Tarde del cuarenta y siete, Un Miura, llamado “Islero”, Causó la tragedía en Linares: ¡En la plaza de toros de Linares!