Duarte Fernandes paseó la única oreja.
Las Ventas, 25 de agosto.
Segunda de la Feria del Caballo.
Toros de Benítez Cubero y Pallarés.
Ana Rita, vuelta al ruedo
José Miguel Callejón, vuelta al ruedo.
Sergio Domínguez, vuelta al ruedo.
Roberto Armendáriz, vuelta.
Miguel Moura, ovación.
Duarte Fernandes, oreja.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Toros de Benítez Cubero y Pallarés (1º y 4º), variados de presencia, manejables y con opciones. Duarte Fernández cortó una oreja como premio a la pasión, emoción y conexión con los tendidos. Miguel Moura clavó arriba, rejoneó con pureza y ajuste pero estuvo desacertado a la hora de matar. Ana Rita confirmó y mostró decisión; el rejonazo fue excelente. Roberto Armendáriz lo puso todo con el sobrero de Benítez Cubero.
Toro colaborador, con mucha movilidad y exigente el de José Miguel Callejón, quien tuvo que esforzarse para acoplarse en las suertes. Con Travieso banderilleó lucidamente al violín cerca de los medios. A lomos de Cubano el toro se fue parando y colocó dos con limpieza y cercanía. El rejonazo resultó caído y de efecto lento.
A Sergio Domínguez le tocó un toro con calidad que se agarró al suelo. Con Ole citando desde tablas y entrando lentamente a pitón contrario clavó arriba. A lomos de Natural en los medios las dejó a silla pasada. El par a dos manos con Litri fue el momento cumbre de la faena. Con un rejonazo caído el toro terminó echándose.
El toro de Pallarés que le correspondió a Roberto Armendáriz fue devuelto; salió un sobrero de Benítez Cubero con justeza de fuerza y escaso recorrido. No le obligó en demasía para que durara. Con Capea clavó limpiamente arriba, con ajuste y saliendo plácidamente de la suerte. Montando a Diamante citó en la corta distancia junto a los medios y quebró de poder a poder, yéndose a continuación con desahogo. El rejonazo final fue cercano a tablas.
Ana Rita confirmó con un toro codicioso, fuerte, veloz y con desplazamiento. Derrochó firmeza, verdad, atacó de frente y ayudándose con la voz intentó hacer las suertes con pureza. Clavó banderillas, no del todo reunidas, en terrenos cercanos a los medios. En las colocadas al violín salió con giros que fueron del agrado del público. Arriesgada fue su ejecución con las cortas por la proximidad de la cara del toro. Mató de rejonazo en buen sitio y efecto rápido. La fuerte petición de oreja no fue atendida por el Presidente.
A Miguel Moura le correspondió el único cinqueño de la tarde, con fijeza y fondo medido. El toro eligió el terreno de los medios y allí, con Favorito, clavó banderillas arriba saliendo de la suerte llevándolo pegado a la grupa y templando. Atacando desde las tablas y entrando de frente clavó banderillas cortas desde muy cerca, dejándolas reunidas. Dos pinchazos precedieron a un rejonazo de efecto rápido. Fue intensamente ovacionado.
Cerró plaza Duarte Fernandes con un astado de mucha velocidad al que recortó con eficacia dejándolo en los medios. Arriesgó eligiendo el terreno del toro demostrando mando y solvencia. A lomos de Artista dejó una vibrante banderilla al violín con el toro muy cerca; un inoportuno resbalón posterior afortunadamente no tuvo consecuencias. Con Mistral en los medios clavó lentamente citando a pitón contrario. Las tres banderillas cortas fueron montando a El Dorado y con el toro casi tocando al caballo. El rejonazo, la pronta caída del toro y la entrega de Duarte tuvieron el reconocimiento del público y la aprobación del Presidente que concedió una oreja.









