Álvaro Alarcón mostró un toreo rotundo y de gran dimensión. Las Ventas, 23 de mayo. Decimosexto festejo de abono; última novillada de San Isidro. Toros de Fuente Ymbro de gran comportamiento y juego. Manuel Diosleguarde, oreja y silencio. Jorge Martínez, ovación y vuelta al ruedo. Álvaro Alarcón, oreja y dos orejas. Miguel Ángel Herráiz Foto: Plaza 1 Los novillos de Fuente Ymbro dieron juego, tuvieron movilidad, transmisión y posibilidad de triunfo. Fueron aprovechados por Álvaro Alarcón que cortó tres orejas y salió por la Puerta Grande, Manuel Diosleguarde que cortó una oreja a un novillo con clase y bondad y por Jorge Martínez que se enfrentó al lote más complicado, su primero se metía por dentro y él quiso pero fue imposible, con su segundo cuajó buenos muletazos por el pitón izquierdo le pidieron la oreja y no fue concedida por el Presidente. Colocó bien la cara el primero de Manuel Diosleguarde al que recibió asentado con la muleta y quietud de pies en los estatuarios de saludo. Se dejó y el ritmo, alegría repetición y humillación contribuyó a que Manuel pudiera lucirse en series por el derecho citando con pureza, poniéndose en el sitio, bajándole la mano y dejándosela detrás de la cintura. Mató de estocada. Escuchó un aviso. Oreja. Con un farol de rodillas recibió a su segundo en la muleta que soltó la cara y le acercó los pitones. Sufrió un desarme y echó de nuevo las rodillas a tierra para ligar una serie …






