Alberto Perea se acaba de "cortar la coleta" tras una larga, intensa y fructífera trayectoria en el mundo del fútbol profesional. Hijo del banderillero y novillero de Albacete Antonio Perea, y hermano del matador de toros y actualmente banderillero Javier Perea, Alberto cambió el capote y la muleta por la pelota, por el balón. Y, a pesar de dedicarse al mundo del fútbol, es un gran aficionado a los toros. Días pasados estuvo en Castellón, presenciando una novillada de la escuela de tauromaquia, en la que actuaba como subalterno su hermano Javier. Enrique Amat Es bonito que gente prestigiosa del mundo de fútbol se acerque a la fiesta de los toros. "Yo lo he tenido fácil, porque en casa siempre vivimos de cerca el toreo. Mi padre, fue un profesional del toreo, mi hermano también y yo les acompañaba a las novilladas, a las corridas de toros, a los tentaderos y ahora cuando puedo acompaño a mi hermano a verle torear, a ver cómo están los toreros con los que actúa, le acompaño a los festejos y también cuando torean en el campo. Siempre es bonito, además, como el otro día en Castellón, sentarse en una mesa con gente como Sergio Martinez, director de la escuela de Albacete, Manolo Carrion, torero y abogado, el empresario Emilio Miranda, y buenos aficionados como Amadeo Pitarch y Nicolás Pérez para hablar de fútbol y toros." A pesar del ambiente de casa, a usted le dió por el fútbol. "Pues sí, como ya he dicho, yo de pequeño acompañaba a mi padre …






