6 de julio de 2026. Plaza de toros de Teruel. Floja entrada en tarde soleada, calurosa y algo ventosa. Reses de La Lucica, Juan Vicente Mora y Teo Adell (3 y 4), en general de escaso juego. Pedro de la Hermosa (hueso y azabache), de la escuela de Guadalajara, saludos tras aviso. Jaime Torija( grana y oro), de la escuela de Guadalajara, saludos tras aviso. Rodrigo Villalón (corinto y azabache), de la escuela de Alicante, saludos tras aviso Hugo Masiá (rosa y oro), de la escuela de Valencia, palmas tras dos avisos. Entre las cuadrillas lució Sergio Pérez. Presidió José Carlos Merenciano López. Enrique Amat, Teruel El alumno de la escuela de tauromaquia de Valencia Hugo Masiá actuó en la feria de Ángel de Teruel. Fue en una novillada concurso sin picadores, en la que se lidiaron reses de tres ganaderías turolenses: La Lucica, Juan Vicente Mora y Teo Adell. Un festejo de promoción en el marco de la cartelería de una feria, lo que siempre es un hecho digno de destacar. Luego, el festejo tuvo poca historia. En cuanto al encierro, el novillo de La Lucica, largo, alto y algo escurrido de carnes aunque serio por delante, salió abanto de chiqueros. Distraído y con querencia a las tablas, manso y rajado, no terminó de romper. De Juan Vicente Mora el segundo, luciendo un espectacular pelaje burraco. Algo escaso de fuerzas, fue y vino, aunque un tanto falto de fuerzas, tendió a defenderse y soltar la cara. Con todo, tuvo celo y siempre quiso repetir las embestidas. Y de los de Teo Adell, bien presentado el tercero, con más cuajo, ancho de sienes. Cortó en banderillas, volteando al banderillero Adrián Merenciano. Luego tomó las telas sin excesiva clase, pero bonancible y sin molestar. Y …