Sucedió en la pasada Feria de Hogueras de Alicante. Dos señoras acudieron a ver una corrida pensando que era la del día siguiente. El error, más allá de la graciosa anécdota, provocó que las mujeres descubrieran el toreo de Morante, y, quién sabe, a lo mejor el año que viene vuelven a verle.






