Nicanor Villalta a Fermín Murillo: “Si, maño, pero hay que empujarla”
La siguiente anécdota la ha referido recientemente el maestro en el toreo y en la disertación Luis Francisco Esplá, (Paquito Esplá para quien firma estas letras).
Esplá cuenta que en sus comienzos el diestro aragonés Fermín Murillo, se lamentaba de que muchas tardes el éxito se desvanecía por culpa de la espada.
Se lo comentó un día a Nicanor Villalta, uno de los toreros más grande que ha habido con el estoque.
Villalta le dijo: “No te preocupes maño, que te voy a prestar un estoque con el que se te va a olvidar esa preocupación. Es una espada que mata sola, añadio Nicanor.
Gracias, maestro le respondió Murillo, al tiempo que recibía la espada.
Pasados unos días Murillo toreó una novillada y utilizó la espada de Villalta.
Pinchazos, pinchazos, y de nuevo pérdida de las orejas y otro mitín con el estoque.
Otra visita al maestro y Murillo le comentó, que la espada no había funcionado sola como le había dicho.
Si, maño, mata sola, pero hay que empujarla…









