A Vicente le han vuelto a dejar solo

En menos de una semana, nos han dejado Paco Camino y Pepe Luis Vazquez. Dos de los integrantes de aquel cartel del 14 de marzo de 1982 en Valencia. Del día en el que Vicente Ruiz El Soro tomaba la alternativa. Una efeméride digna de resaltar, ya que se trata de uno de los toreros más importantes que ha dado la historia de la tauromaquia.

Enrique Amat

Ahora  este cartel de Valencia se suma al de Pozoblanco. Y a Vicente Ruiz el Soro le han vuelto a dejar solo. Como superviviente, como símbolo de una época del toreo. En la gloria ya están Paquirri, el Yiyo, Camino  y Vázquez. Y allí, desde su delantera de grada del cielo, velarán por Vicente. Y por todos nosotros.

A un Vicente a quien Dios le sigue dando propinas, como decía Rafael El Gallo. Para que siga dando testimonio de valor, de entrega, de afán de superación, de compromiso, de alegría de vivir, de torería. En definitiva, de Sorismo, con todo lo que esta palabra conlleva. Llegado de la huerta valenciana, a pesar de la tosquedad de sus formas, su raza, su entrega y su arrolladora presencia en los ruedos no sólo despertó del letargo a los aficionados valencianos sino que contribuyó, durante una muy larga singladura, a vestir al toreo de naranja y oro.

Y en recuerdo a estos dos grandes toreros y mejores personas que nos acaban de dejar, valga recordar aquel 14 de marzo de 1982 que ellos protagonizaron y en el que  Vicente se convirtió en matador de toros en la plaza de toros de Valencia. Recibió la borla de doctor en tauromaquia de manos de Paco Camino con Pepe Luís Vázquez de testigo de la ceremonia, ante toros de Torrestrella.
El astado de la cesión fue Agraciado, marcado con el número 87 y que dio 520 kilos de peso en la báscula. Un toro de juego manejable al que Vicente cortó la que sería la primera oreja de su triunfal y exitosa carrera como matador de toros. El nuevo matador se mostró entregado, pasional y entusiasta toda la tarde y fue capaz de cortar otras dos orejas del sexto. Al final se lo llevaron en volandas por la puerta grande en medio del entusiasmo general.
Paco  Camino, el Niño sabio de Camas, el Mozart del toreo en palabras de Carlos Abella y figura de leyenda,  ejerció de padrino de la alternativa y dejó un quite por chicuelinas para el recuerdo. Y Pepe Luis Vazquez, el Niño de Pepe Luis,  paseó su discreta pero maravillosa torería en el ruedo valenciano. Ambos quisieron dejar el protagonismo al torero de la tierra. Pero aún así, regalaron maravillosas pinceladas a los aficionados.
Unos aficionados que estos días están de luto. Pero con el recuerdo de ambos coletudos vivo en su corazón.

Nacido en Valencia en 1959.

En la actualidad es redactor en los portales Avance Taurino y Tauroimagenplus, así como en la revista de la Unión de Federaciones Taurinas de España (UFTAE) y colabora en el programa de radio “Toros con El Soro” de Intereconomía Radio y El Remolino de Ocho TV.

Desde septiembre 2019 dirige el programa de Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.