Estos días hay que escribir de Zaragoza porque su nueva empresa nos ha dado un gran ejemplo anunciando una feria del Pilar, tan extensa e interesante como en años anteriores. Y en un tiempo récord. Y con el añadido de los festejos que no se pudieron ofrecer en la feria de San Jorge.
Ricardo Díaz-Manresa
Como se sabe, diez espectáculos, diez, en los que hay de todo con tres novilladas nada menos. Y la corrida aragonesa. Y una despedida especial, la de Padilla. Y una corrida de único espada con una figura. Y los toreros emergentes. En fin, completita.
Con todas las figuras, salvo Roca Rey, y por supuesto Morante, que no pisa este año las plazas de primera, salvo la de Sevilla que será allá por San Miguel.
Lo importante es que la nueva empresa UTE TAUROEJEA CIRCUITOS TAURINOS sabe lo que se lleva entre manos. Y nos ha dejado sorprendidos.
Nuestro deber crítico es señalar los defectos para que todo mejore. Y por supuesto alabar, que es personalmente lo que más me gusta. En los toros y en la vida en general. Y este es el momento de hacerlo y llevar este ejemplo a los demás empresarios cómodos y rutinarios que no hacen más hacer carteles y ferias sin interés, ni gracia.
Y al mismo tiempo hay que acordarse de los políticos aragoneses que han estado a punto de cargarse esta feria. Empezaron haciéndolo muy mal al no renovar a la empresa de Casas y siguieron con el lío del pliego, que llevó a las impugnaciones y a un ambiente muy peligroso para la Feria del Pilar. Y para su temporada. Todo un curso de mala gestión.
Y la lección que hoy debemos aprender de esta serie de insensateces es que para tirarse al mar hay que saber nadar. Y, si no se sabe, pues dejar que decidan los competentes en la materia. Ya sé que pedir eso en estos tiempos tiene muy poco éxito.
Lo importante en este caso es que la actual empresa de Zaragoza lo ha hecho bien, ha presentado una feria muy atractiva y merece el aplauso de la afición de toda España.
Una de mis ferias preferidas, llena de nostalgia y verdad. Y de dureza en los tiempos en que la la plaza no estaba cubierta. Y la compañía de buenos amigos, a los que siempre recuerdo y disfruto, especialmente en octubre. Goza en Zaragoza sería el lema.
Me gustaría escribir siempre algo tan positivo para otras plazas..
Como que Zaragoza volvió a su sitio.
Estos días son los dulces y estupendos de Albacete, pero hay que escribir de Zaragoza.
Albacete, una feria a que la siempre hay que ir porque está en la primera línea de todo.
Y mirar también para la Feria de Otoño, compuesta y esperanzadora en este 2018.
Pero agarrémonos a Zaragoza porque ejemplos como éste hacen falta.