Por si no fuera poco, el continuo ataque a la fiesta de los toros, la negativa a cualquier ayuda a los profesionales, el tancredismo en lo que respecta a nuestra Fiesta Nacional, eso de Fiesta Nacional si que le jode al vicepresidente comunista Pablo Iglesias, el mismo que se jactaba en decir que era feliz viviendo en una casa de 40 metros cuadrados en el distrito de Carabanchel, pero que ahora disfruta de un casoplón en Galapagar, en la sierra de Madrid, con dos piscinas climatizadas, con más de 30 guardias civiles velando por su seguridad, con una guardia de 24 horas al día y a los que no permiten, ni siquiera hacer sus necesidades a los números de la Benemérita, en la gran mansión, teniendo que hacerlo en el monte como si fueran animales,,,
Ese mismo y su pareja, Montero, la chica de Igualdad, como le llama la vicepresidenta Carmen Calvo, que no permiten manifestaciones, ni ruidos, ni caceroladas, cerca del chaletazo, Ellos que tan partidarios eran de los escraches, recuerdese los que le hacían a la presidenta de la Comunidad de Madrid y a cualquiera que no fuera de su cuerda…
Bueno, pues esos mismos, comunistas declarados, con la miseria y el hambre que ese sistema proporcionó a determinados países del llamado telón de acero. Esos mismos, digo, ahora están encantados en que el Gobierno de España, vaya a crear un ministerio de la Verdad, que para más inri estará dirigido por el mandamás de la Moncloa, el ínclito Ivan Redondo, consejero de nuestro nefasto presidente del Gobierno señor Sánchez.
Ya lo saben, a partir de ahora será verdad todo lo que diga el Gobierno y será falso lo que puedan decir periódicos como ABC, El Mundo, La Razón, La Vanguardia, Las Provincias, y un largo etcétera, o cadenas de radio como la Cope, por citar sólo algunos ejemplos.
Ya lo saben los tribunales de Justicia, no sirven para nada, la Judicatura está de más. Lo que vale será lo que diga el Gobierno, como siempre ha ocurrido en todas las dictaduras.
Y menos mal que estamos en la Unión Europea. De Bruselas, esperamos que tomen buena nota del proyecto y no se lleve a cabo esta medida, contra la forma de pensar, de escribir y de decir libremente lo que uno piensa.
Laus Deo.









