
Enrique Amat
Tras el éxito obtenido por Aprendiendo a morir, y aprovechando el gran tirón popular de El Cordobés, en el año 1963, Gil se decidió a realizar la cinta titulada Chantaje a un torero, producida por Cesáreo González con guión del propio Gil y del dramaturgo José López Rubio.
En ella se mezclan aspectos del cine folclórico taurino con el género negro. En la trama, Juan Medina y Calero son dos amigos que acampan durante semanas en las puertas de la plaza de toros de Málaga, en espera de que alguien les dé la oportunidad de torear en público. Gracias a una hábil campaña de promoción, son contratados por un apoderado. Anunciados en una primera corrida, Calero triunfa, pero su amigo Juan no consigue hacerlo. Desilusionado, este decide regresar a sus hábitos de delincuente. De esta manera, se une a tres amigos con los que en su día cometió algunos robos.
Poco después, es detenido e ingresa en la cárcel al verse involucrado en el asesinato de una extranjera. Cuando finalmente cumple condena y sale a la calle, sus sueños se verán cumplidos y comienza a triunfar en los ruedos. Y es entonces cuando sus cómplices le hacen chantaje y le amenazan con hacerle pagar por un asesinato que no cometió.
La película tuvo como protagonistas, junto al famoso espada, a actores como Alberto de Mendoza, Carlos Mendy, José María Caffarel, Manuel Aleixandre, Manuel Morán, Antonio Casas, Venancio Muro, María Andersen o Yelena Samarina entre otros. Sin olvidar al matador de toros José Mata, en una de las once películas que éste llegó a interpretar. Este torero canario falleció en la plaza de toros de Villanueva de los Infantes al ser cogido por un toro el 25 de julio de 1975, el día en el que se inauguraba este coso taurino.
La fotografía estuvo a cargo del que fuera en su momento novillero Pepín Fernández Aguayo, y la banda sonora la compuso Gregorio García Segura. La película fue estrenada el 25 de mayo de 1963, coincidiendo con el anuncio de la alternativa de Manuel Benítez en Córdoba.









