Si el año ya está resultando complicadísimo para el sector taurino, las ganaderías están notando especialmente las consecuencias de la pandemia, haciendo verdaderos milagros para mantener sus explotaciones. Pues, como todo es susceptible de ir a peor, las precipitaciones de los últimos días se lo han puesto todavía más difícil.
Hasta 499 litros por metro cuadrado se registraron ayer en la localidad valenciana de Sueca, donde está radicada la ganadería de Gregorio de Jesús, que tuvo que jugarse el tipo para salvar la vida de muchos de sus animales, atrapados por la crecida.
La fortísima e incesante lluvia inundó la finca donde pastan sus toros. Según cuenta el propio ganadero “Fue un dia de locura, pasando reses de un cercado a otro, para dejar todo en condiciones, para que no tengamos que lamentar ninguna pérdida. Si difícil esta siendo el año, sólo nos faltaba esto”.









