Nueva oportunidad para diestros que piden sitio y atención.
Sevilla, 16 de abril.
Segundo festejo de abono. Media entrada.
Toros de Fermín Bohórquez.
Borja Jiménez, ovación.
Lama de Góngora, ovación.
Rafael Serna, ovación.
Ángel Jiménez, ovación.
José Ruiz Muñoz, vuelta al ruedo
Juan P. García “Calerito”, ovación.
Pepe Ruciero
Foto: Toromedia
Se la jugaban todo a una carta, en este cartel de aspirantes a figuras, algunos con bagaje y ocasiones suficientes para estar en otra posición y no en esta corrida de la oportunidad, pero el destino les tenía reservada una tarde en donde los jerezanos toros de Fermín Bohórquez dieron escaso juego a excepción del tercero, que se dejó, y el sobresaliente quinto.
Borja Jiménez opuso voluntad y arrojo al blando de Bohórquez que agarrado al piso se defendía como podía. Con la zurda pasó por momentos complicados por las dificultades propias de este anodino burel. Lo pasaportó de una estocada entera.
El segundo, abanto de salida y correoso, no dio opciones de lucimiento con el capote a Lama de Góngora.
Enorme la lidia al manso, por parte del subalterno José Chacón y arriesgados y lucidos los pares de banderillas de Fernando Sánchez y Fernando del Toro, merecedores de que la banda del Maestro Tejera, ausente de sensibilidad, se hubiese arrancado a tocar. La faena de muleta de Lama estuvo marcada por los terrenos de adentros, con algún pase suelto sobre ambas manos. Pocas opciones las del torero del Arenal, ante este marrajito. Finiquitó con una buena estocada, siendo ovacionado.
Buen toro el tercero, con el que Rafa Serna se acopló haciendo arrancar a la banda, la faena se desarrolló con aires muy del gusto de la afición sevillana. Tomó altura dos series sobre la diestra con ligazón y temple. Mal con la tizona.
Ángel Jiménez se mostró muy decidido ante el noble y soso cuarto. Demostró buenas formas con disposición, antes de que el de Bohórquez se apagara. Lo despachó de una efectiva estocada.
Lo entendió Ruiz Muñoz desde salida con el capote, dejando buen sabor. Tras brindar al maestro Curro Romero, que se llevó una gran ovación, realizó una faena pulcra y limpia con altas dosis de temple, en cuyo tramo final ejecutó series con duende y pellizco acompasando la embestida con destellos de cadencia y torería. Estocada y bronca al presidente por no concederle una merecida oreja, solicitada en mayoría por el respetable.
Calerito recibió al sexto a portagayola, se lució Manuel Jesús Ruiz con el caballo ante la pronta embestida del toro. Faena de más a menos por la merma de facultades de su oponente que se apagó. Tras dos series esperanzadoras, lo pasaportó de una estocada.









