Víctor Barrio fue siempre un torero comprometido con la Tauromaquia e involucrado en su defensa y promoción, sobre todo entre los más jóvenes. De sobra son conocidos sus actividades con niños, a los que enseñaba a torear y les acercaba el mundo de los toros. También estuvo al frente de muchas actividades solidarias, mostrando en todo momento su lado más humano.
Mostró siempre su compromiso con la Fiesta, a la que acercó a los más jóvenes.
“…La cornada fue mortal de necesidad. Las noticias llegaron pronto de la enfermería. Las caras de los profesionales hablaban por sí solas. Las lágrimas eran delatadoras. Lo que nadie quería decir se oyó: Víctor Barrio ha muerto…”









