Tremenda cornada a Román

Fue cogido al matar a su primero en un festejo en el Curro Díaz se llevó otra oreja.

Las Ventas, 9 de junio. Vigésimo séptima de la feria de San Isidro 2019. Más de tres cuartos de entrada

Toros de Baltasar Ibán y sobrero de Montealto (1º bis)

Curro Díaz, silencio, oreja y ovación

Pepe Moral, silencio y pitos

Román, oreja que recogió su cuadrilla. Fue corneado y pasó a la enfermería

Román resultó cogido por su primero y fue atendido de herida por asta de toro en tercio medio de la cara interna del muslo derecho con una trayectoria de 30 centímetros hacia fuera y abajo y que produce destrozos en vasto interno, musculatura aductora, contusión con vaso espasmo de arteria femoral. Rodea fémur por su cara posterior produciendo contusión de nervio ciático, presentando orificio de salida por cara externa del tercio inferior de muslo. Intervenido quirúrgicamente bajo anestesia general en la enfermería de la plaza de Las Ventas. Se traslada al hospital San Francisco de Asís para valoración cardiovascular. Pronóstico muy grave que le impide continuar la lidia.

 

Madrid. Miguel Ángel Herráiz.

 

Curro Díaz recibió a su primero que fue devuelto por inválido. El sobrero que lidió de Montealto era un toro con genio que entró con violencia al capote y se escurrió cuando iba a repetir la embestía. No fue castigado en varas. A la muleta entró descompuesto y Curro se esforzó para intentar dominarle. Era difícil ligar los pases y con la izquierda consiguió que humillara pero los dio de uno en uno, imposible reunirse para ligarlos tanto por uno como por el otro pitón. Mató de pinchazo bajo, mete y saca y estocada caída. Silencio. A su segundo le recibió por verónicas alguna de calidad. Brindó al compañero herido y dejó la montera en la barrera delante de la enfermería. El pitón bueno fue el derecho y el torero comenzó la faena con muletazos por bajo de su personal sello. Por el pitón derecho se acopló y dio series con gustó y relajo, trincherazos y recortes. Mató de estocada caída. Oreja. En el que toreó por cogida de Román no pudo lucirse con el capote porque el toro era reservón. En banderillas tampoco fue fácil. Con la muleta llevaba la cara alta, daba tornillazos, punteaba, se quedaba corto y no permitía ligar los pases, aún así consiguió muletazos de calidad por ambos pitones. Mató de pinchazo y estocada caída. Ovación.

Pepe Moral recibió por verónicas a su primero que echaba las manos por delante y tenía genio, le ganó terreno y se lo llevó a los medios rematando con una buena media. Empujó en el caballo y Juan Antonio Carbonell lo picó bien. En banderillas esperaba. A la muleta entró humillando y repitiendo. El torero instrumentó dos buenas series por el pitón derecho, el toro perdió fuerza y la faena fue a menos. Mató de dos pinchazos y descabello. El segundo fue un toro con genio que no se empleó en el capote, ni en varas ni en banderillas. Durante la faena de muleta dio arreones y enganchó la muleta en varias ocasiones. No hubo acople. Mató de varios pinchazos y estocada tendida. Pitos.

Román recibió por verónicas a su primero ganándole terreno y dejándole en los medios. Derribó en la primera vara y en la segunda Santiago Morales “Chocolate” fue ovacionado. En banderillas esperaba y tuvieron que pasar siete veces. Con la muleta el toro daba arreones, no se entregaba y era mirón. Le citó de frente y con mucha decisión y buen oficio consiguió templar los muletazos. Bien colocado consiguió dos series por el pitón derecho tragando una barbaridad. A la hora de matar se entregó tanto como durante el resto de la lidia, quiso cobrar una buena estocada y así fue pero el toro le cogió y le metió el pitón 30 centímetros. Se pidió la oreja. Su cuadrilla la recogió.