Hay muchas maneras de meterse con los toreros. Por ejemplo. Emilio Ortuño “Jumillano”, fue increpado en la Monumental de México por una mala actuación de esta manera, sumamente irónica.
Tirando de pico. Qué gusto así
El propio matador lo recordaba de esta manera: “Toreábamos aquella tarde Fermín Rivera, El Calesero y yo. Ellos dos cortaron orejas y yo no tuve suerte. Estaba toreando El Calesero, yo estaba apoyado y mirando desde el burladero, cuando un espectador de “La Porra” me gritó:
– Jumillano ¿Qué, está aprendiendo a torear, verdad.?
!Qué gusto da así.”









