Roca Rey, por su parte, ha pasado la noche sin fiebre, “un signo favorable en la evolución inicial del torero”.
Morante de la Puebla ha abandonado este viernes el hospital Viamed Santa Ángela de Cruz, donde permanecía ingresado desde el pasado lunes 20 de abril tras la grave cornada sufrida en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.
El diestro de La Puebla del Río ha evolucionado de forma muy favorable durante estos días, una vez superadas las primeras 72 horas desde la cogida. Ante esta mejoría, el equipo médico ha decidido concederle el alta hospitalaria para que continúe su recuperación en su domicilio.
Por otra parte, el Dr. Octavio Mulet, responsable de la enfermería del coso sevillano, confirmaba que “La primera noche ha transcurrido sin fiebre, un dato clínico relevante dentro de la gravedad del percance. Lógicamente Andrés ha tenido molestías durante la madrugada debido a los daños y aunque la situación exige cautela, este indicador afebril supone un signo favorable en la evolución inicial del torero. La ausencia de lesiones vasculares críticas, circunstancia que ha resultado determinante para evitar consecuencias irreversibles”.
En cuanto a los plazos de recuperación, el pronóstico sigue abierto y será “La evolución del tejido muscular la que determine el tiempo necesario para su regreso a los ruedos, en un proceso que, por la magnitud de la herida, se anticipa largo y sujeto a una estricta supervisión médica”.






