Se lo dijo Manolete a Jumillano: chaval, “pa” ser torero no hace falta correr”.
Lección torera que le dió Manolete a Jumillano cuando era muy joven y así lo contaba Emilio Ortuño:
“Manolete estaba convaleciente en nuestra casa de una fractura de clavícula, Me dejó que fuera a sus entrenamientos. Llegamos a una encina grandísima y me dijo, chaval, tiende la muleta. Se puso a fumar y al rato me dijo, recoge la muleta. La misma operación se repitió tres días después y al cuarto día le dije: Usted no corre, ni salta, ni brinca, ni hace ejercicio, como hacen otros toreros. Chaval –me contestó– pa ser torero no hace falta correr”.







