El miedo que se pasa antes d elas corridas en el patio de cuadrillas…
El patio de cuadrillas se asemeja en ocasiones a la antesala de un hospital.
A algunos se les corta la palabra. A otros les falta saliva. A los más les causa un gran respeto y enorme desazón.
El diestro Gregorio Sánchez recuerda una tarde en el patio de cuadrillas en la plaza de Madrid.
“No puedo recordar quienes eran los otros toreros que me acompañaban. Lo siento de veras, pero no me acuerdo.
Lo que sí recuerdo es que en aquel momento se oyó el ruido de los motores de un avión que se dirigía al aeropuerto de Barajas.
Tal como lo pensé lo dije: No me digáis lo que estáis pensando. ¡Quien fuera ahora en ese avión!”
Sin palabras.









