Cuando el mito se aproxima tanto al espectador, los valores cambian.
En el esplendor de su gloria, Luis Miguel toreó su última corrida en la feria de Jaén.
Asistió a una fiesta de sociedad en Pino Montano, ofrecida por Ignacio Sánchez Mejías. acompañado de su esposa, Lucía Bosé.
El hombre propone y Dios dispone. Los toros salieron malos, hizo viento y el público se mostró muy exigente.
A la terminación de la corrida, Luis Miguel estaba ansioso por conocer qué le había parecido a su esposa el resultado del festejo.
Lucía muy defraudada, lo resumió de esta manera:
–¿Y tu eres el número uno de los toreros?
Pues como serán los demás.