El pasado 6 de diciembre de 2017, se cumplieron 32 años del fallecimiento de don César Jalón Aragón “Clarito”, considerado como uno de los más grandes e importantes críticos taurinos del siglo XX. Había muerto en Madrid a la edad de 96 años, siendo natural de Naldo, el pueblo riojano en donde vino al mundo en el año 1889.
Vaya mi especial recuerdo a uno de los más grandes cronistas taurinos de todos los tiempos. Nada más “Clarito”. Así es.
Se inició trabajando como funcionario de correos, pero su gloria la alcanzó con sus memorables crónicas taurinas, consiguiendo gran popularidad con el seudónimo “Clarito” como le bautizó otro extraordinario colega suyo como lo fue “Don Modesto”, quien al leer sus claras y contundentes apreciaciones sobre el toreo, le catapultó al éxito y fama con ese ingenioso apodo, escribiendo en los periódicos “El Liberal” e “Informaciones”.
Colaboró primero en el semanario “The Kon Leche” y más tarde fue primer comentarista de “El Liberal”, para, después de la guerra, pasar a “Informaciones”.
Fue autor del magnífico libro titulado: “Grandezas y Miserias del toreo” publicado en 1933 y dos tomos de “Memorias de Clarito”, uno de ellos dedicado al mundo de los toros, publicado en 1972.
Como dato curioso, César Jalón “Clarito”, al conocer la gran afición taurina de mi bisabuelo, el General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, le envió como obsequio, desde Madrid (España), con una hermosa y significativa dedicatoria, su libro “Grandezas y Miserias del toreo”, durante la celebración de la inauguración de la Plaza de Toros Maestranza de Maracay (Venezuela), el 20 de enero de 1933.
Rafael Dupouy Gómez









