El torero de Camas cumple 90 años.
El 1 de diciembre de 1933 vino al mundo, en la sevillana ciudad de Camas Francisco Romero López, Curro Romero en los carteles, uno de los toreros más carismáticos y de mayor personalidad que ha dado el toreo en la segunda mitad del siglo XX.
Toreó por primera vez con caballos en Utrera, el 8 de septiembre de 1954, alternando con Juan Gálvez y Francisco Corpas en la lidia de utreros de Ruperto de los Reyes, presentándose en Las Ventas casi tres años más tarde, el 18 de julio de 1957, con toros de Alipio Pérez-Tabernero y junto a Adolfo Aparicio y Vázquez II.
La alternativa llegó el 18 de marzo de 1959, en Valencia y en plenas fallas. Gregorio Sánchez fue su padrino y Jaime Ostos el padrino. Se iniciaba así una carrera marcada por la irregularidad pero siempre concitando el interés de público y aficionados, intercalando fracasos y escándalos con grandes triunfos, como el obtenido en Sevilla el 19 de mayo de 1966, cuando cortó ocho orejas en un festejo en el que actuó como único espada. Esa fue la primera de las cuatro veces que abrió la Puerta del Príncipe, mientras que en Las Ventas fueron siete las veces que salió por su Puerta Grande.
Se mantuvo en activo hasta el 22 de octubre de 2000, cuando al finalizar el tradicional festival de La Algaba anunció su retirada de los ruedos.
Se iba un torero único e irrepetible, capaz de lo peor pero del que sólo se recuerda lo mejor, que fue mucho.









