El polifacético Enrique Vera García, torero y actor, falleció en Madrid tal día como hoy, el 19 de febrero de 1993 víctima de un infarto de miocardio. Contaba con 59 años de edad. Era hijo de un torero con el mismo nombre que se anunció Tesorillo de Granada. Su hijo Enrique fue novillero y su sobrino Juan Carlos Vera fue torero de alternativa. Y estuvo casado con la relevante sastre de toreros Nati. El doctorado lo recibió en Jaén el 26 de octubre de 1952 de manos de Manolo Vázquez y de testigo César Girón que lidiaron toros del conde de Ruiseñada en un festejo que se había suspendido en dos ocasiones y que se celebró a las 12 de la mañana porque esa misma tarde, Enrique Vera toreaba en Córdoba. Le cortó las dos orejas al toro de la ceremonia por lo que salió a hombros acompañado de Girón que fue premiado con las dos orejas y el rabo del quinto.

Enrique Amat
Era hijo de un torero con el mismo nombre que se anunció Tesorillo de Granada. Su hijo Enrique fue novillero y su sobrino Juan Carlos Vera fue torero de alternativa. Y estuvo casado con la relevante sastre de toreros Nati. El doctorado lo recibió en Jaén el 26 de octubre de 1952 de manos de Manolo Vázquez y de testigo César Girón que lidiaron toros del conde de Ruiseñada en un festejo que se había suspendido en dos ocasiones y que se celebró a las 12 de la mañana porque esa misma tarde, Enrique Vera toreaba en Córdoba. Le cortó las dos orejas al toro de la ceremonia por lo que salió a hombros acompañado de Girón que fue premiado con las dos orejas y el rabo del quinto. Tras una relevante singladura por los ruedos, posteriormente se hizo banderillero y se cortó la coleta la tarde del alternativa de su sobrino Juan Carlos Vera.
Paralelamente a su carrera en los ruedos, en su faceta de actor, intervino en El niño de las monjas, Tarde de Toros junto a Domingo Ortega y Antonio Bienvenida y El último cuplé, en esta última compartiendo cartel con Sara Montiel.
La fama y el éxito le llegaron con El Niño de las Monjas, novela que adaptó para los escenarios el año siguiente. Su comienzo es muy parecido al de Currito de la Cruz. Un niño hospiciano, conocido como Cascabel, quien había sido encontrado recién nacido en la puerta de un convento, se cría en el mismo ayudando al jardinero y en compañía de Soledad, hija de aquel, quien se dedica a cuidar las tierras y los animales de las monjas.
Cascabel la considera como a una hermana. Hasta que aparece Gloria, una mujer rica y de vida algo licenciosa. Es benefactora del convento donde se aloja y Cascabel termina enamorándose de ella y abandona el convento para tratar de convertirse en un torero de fama. A pesar de lograr triunfar, tiene que sobreponerse al estigma social de ser un huérfano, lo que le lleva a sufrir el desprecio de la gente a causa de su origen. Sobre todo, al acabar enamorándose de una mujer de mejor posición que la suya.
La crítica social que aparece está determinada por las afirmaciones del propio Cascabel, quien asegura detestar los toros y afirma que, si realmente torea, lo hace con el fin de conquistar a Gloria y alcanzar un status social.
Esta novela fue llevada hasta cuatro veces al cine.









