Hoy se cumplen treinta años de la alternativa de un torero irrepetible, Enrique Ponce.
Nacido en la ciudad valenciana de Chiva, el 8 de diciembre 1971, fue su abuelo Leandro quien le inculcó la afición por el toreo y enseñó las primeras reglas, mostrándose ya desde bien pequeño como un superdotado.
Vistió su primer traje de luces en Baeza el 10 de agosto de 1986 y debutó con picadores en Castellón el 9 de marzo de 1980 con José Luis Torres y Curro Trillo en la lidia de novillos de Bernardino Piriz. Se presentó en Madrid el 1 de octubre del mismo año lidiando novillos de Lupi, tras haber ganado el prestigioso Zapato de Oro de Arnedo. En 1989 sumó 59 novilladas, toreando por última vez en la categoría el 28 de febrero de 1990, en la plaza de toros de Navas de San Juan, donde lidió mano a mano con Jocho II un encierro de Apolinar Soriano.
La alternativa se celebró el 16 de marzo de 1990, viernes, en Valencia, en el séptimo festejo del abono de aquel año, siendo su padrino José Miguel Arroyo “Joselito” y Miguel Báez “Litri”, el testigo. El toro de la cesión fue un sobrero de Diego Puerta, de nombre ‘Talentoso’, marcado con el número 21 de 505 kilos, brindado a su abuelo Leandro y del que le concedieron la primera oreja que paseaba como matador.
A lo largo de estas tres décadas, en las que ha logrado innumerables premios, trofeos y distinciones, dejando una estadística fuera del alcance de culaquier otro diestro, se ha consagrado como un de los toreros más importantes de la historia de la tauromaquia.
Foto: Hermanos Mateo









