Tres décadas como matador de toros. Pero no 30 años de cualquier manera, sino aceptando los retos propios de una figura del toreo.
Sin baches y sin escatimar plazas. De la Magdalena al Pilar, y todo lo que en medio hay. Un hito en la historia del toreo. Hay quien dirá que no le hubiera ido mal un descanso para volver luego a los ruedos, como el ejemplo más o menos reciente de otros toreros. Pero no. Ponce parece incombustible.
Por el momento nadie ni nada pueden con él. Ahí queda el ejemplo de la temporada pasada, tras el muy serio percance sufrido haca ahora un año. Rompió pronósticos y volvió a los ruedos antes de lo previsto. Viene ahora de una notable campaña americana, tanto en número de festejos como en resultados artísticos. Y se anunciaba dos tardes en su tierra: Valencia. Por Fallas. Tomaba la máxima responsabilidad de la Feria, la mejor forma de contrarestar la “guerrilla” de enemigos que también tiene en su propia tierra.
Pero, miren unos y otros, también me gustaría que tomara esa responsabilidad para volver por Julio. La Feria de Julio le necesita para no morir por falta de alimento.









