Rafael de Paula y Valencia

Rafael de Paula apenas se prodigó durante su carrera profesional en la plaza de toros de Valencia.
Como novillero no se le conoció en el coso de la calle Xátiva, a pesar de que en su época como tal
Valencia era rampa de lanzamiento de novilleros y una de las plazas que más festejos de esta índole
daba. Si tuvieron que pasar 14 años para que De Paula confirmara su alternativa, los mismos
sucedieron para su primer paseíllo en Valencia. Ocurrió en la tercera corrida de la Feria de Julio de
1974, el día 21, dentro de una terna de rara concepción pues junto a él actuaron Curro Romero-torero de palo similar y, por lo tanto, dentro de la lógica- y Julián García, espada tremendista, en
las antípodas de los estilos de Curro y Rafael, ante toros de Benítez Cubero. De Paula, de gris perla
y oro esa primera tarde valenciana, se llevó dos broncas monumentales tras acabar con sus dos
toros. El mismo resultado que cosechó Romero, para no ser menos que su colega artista. Julián
García, el cabo suelto de esa corrida, se llevó los favores de la gente con su peculiar estilo y cortó la
única oreja del festejo. Por cierto, esta corrida duró hora y media escasa. Comparen con la duración
de las actuales.
El diestro jerezano había confirmado su alternativa ese mismo 1974, de manos de José Luis Galloso
y Julio Robles como testigo. Curiosidad: el padrino y testigo habían tomado la alternativa 11 y 12
años después que Rafael, respectivamente.
La segunda actuación de Rafael de Paula en Valencia se produjo el 26 de julio de 1977, así mismo
en la Feria de Julio. En esta ocasión estuvo acompañado por El Viti y Palomo Linares, en la lidia de
reses de Román Sorando y un remiendo de Camaligera. Si el debut de Rafael no fue afortunado,
esta nueva salida al coso valenciano fue peor. De entrada se rechazaron los toros de Alonso Moreno
anunciados, la tarde transcurrió de bronca en bronca y el ruedo cubierto de almohadillas. La plaza
valenciana vivía en aquellos momentos un contencioso permanente entre la empresa y los
aficionados. Los componentes del entonces famoso Palco 55, el que en teoría velaba por la
categoría de la plaza, se volvieron de espaldas al ruedo durante el festejo en señal de protesta.
Otros dos años pasaron para que Rafael volviera a los carteles de Valencia. Esta vez fue por Fallas,
curiosamente sus últimas tres corridas fueron durante las fiestas falleras. El 15 de marzo se acarteló
junto a Manuel Benítez “El Cordobés” y el Niño de la Capea, que lidiaron cuatro toros de Matías
Bernardos y dos de El Sierro. Las crónicas hablaron de una actuación gris del diestro jerezano.
El 18 de marzo de 1985 volvió a pisar el ruedo valenciano Rafael en una corrida denominada “Del
Arte” e ideada por Simón Casas, a la postre gestor, junto a Enrique Patón y Roberto Espinosa, de la
plaza tras aquella polémica decisión de la Diputación de dejar desierto el concurso de
arrendamiento convocado meses antes. La corrida tuvo problemas serios a la hora del
reconocimiento de los toros, pues se produjo un pulso a tres bandas entre empresa-autoridades
toreros que estuvo a punto de suspender el espectáculo. Cerca de las tres de la tarde se
enchiqueraban los toros de Manolo González-Sánchez Dalp, apenas dos horas antes de empezar el
festejo. El cartel de toreros no podía ser más original: seis toreros en el redondel. A saber: Antoñete,
Curro Romero, Rafael de Paula, Curro Vázquez, Pepe Luis Vázquez y el valenciano Luciano
Núñez. Los cinco primeros toros transcurrieron entre protestas, pues ninguno de los artistas logró
centrarse. Solo el local, Luciano Núñez, calentó los tendidos que habían soportado cinco capítulos
de una corrida gris y aburrida. Núñez cortó una oreja.
Cuatro años después Rafael volvió a Valencia para hacer su último paseíllo en esta plaza. También
por Fallas, el 11 de marzo de 1989, y en festejo mixto, junto a Curro Romero y el novillero Julio
Aparicio, siendo los toros del Marqués de Domecq. El genial espada jerezano cerró su historia
valenciana con otras dos monumentales broncas.
El aficionado valenciano, en esas cinco únicas actuaciones, no pudo disfrutar del duende ni las
genialidades de un torero por quien se guarda luto estos días.
Vicente Sobrino

Nació en Valencia en 1950.
De 1993, sigue en la actualidad en formato digital. Diario “El País”.

De 2002, sigue en la actualidad. Corresponsal taurino en la Comunitat Valenciana.

Ha escrito los libros “Memoria de Luces”, trilogía, historia de la plaza de toros de Valencia (1857 a 2000). “Antología poética de Rafael Duyos”, semblanza biográfica, (Diputación de Valencia, 2009); Colección “Mestres/Maestros” (Diputación de Valencias), seis volúmenes sobre las figuras del toreo valenciano, junto a Pepe Luis Benlloch. “El espacio y sus personajes” (Diputación de Valencia, 1997), multidisciplinar; “150 años de la plaza de toros de Valencia” (Diputación de Valencia, 2009), multidisciplinar; “Manuel Granero, una leyenda” (Diputación de Valencia, catálogo 2022, con motivo de la exposición del mismo título de la que fue comisario. “Historia de la Feria taurina de Fallas” (Diputación de Valencia / Avance Taurino, catálogo, 2014), exposición comisariada junto a Paco Delgado; “25 años de Avance Taurino” (Avance de Publicidad). “La huella escrita”, 40 años de periodismo taurino (Avance de Publicidad).

Artículos y colaboraciones en distintas publicaciones de ámbito público y privado, libros de fiestas (Libro Oficial de la Semana Santa Marinera de Valencia), etc.

Charlas, coloquios, conferencias, mesas redondas, en distintos puntos de la geografía española.

Presentador de eventos: conciertos de música y otros. Autor de diversos prólogos de libros de temática variada.

Miembro asociado de la Unió de Periodistes Valencians, con el número 123.