Le han hecho un homenaje vestido de paisano en el patio de arrastre de Las Ventas a Pablo Hermoso de Mendoza, que se despide de Madrid en San Isidro en el ruedo. Homenaje parecido al de Miguel Ángel Perera por sus próximos 20 años de alternativa.

Ricardo Díaz-Manresa
Homenaje justo pero mejor en el ruedo y actuando para dedicarle todos los honores que se merece. Pero parece que esos homenajes académicos se van a poner de moda. Pues que sea para bien.
Pablo Hermoso de Mendoza se va de los ruedos en ese 2024 y de Madrid en su corrida de San Isidro del 18 de mayo. Y es una pena que se vaya así. Se escondió en los últimos años de Diego Ventura y nos perdimos una competencia o al menos un mano a mano entre los dos. Como nos perdimos el de Enrique Ponce con José Tomás. Son los dos únicos y apasionantes mano a mano con argumentos, categoría e historia. Pero José Tomás no quiso y Pablo Hermoso tampoco. Es más : estando los dos rejoneadores en activo haciendo temporadas completas ni se vieron en años al negarse a coincidir el navarro con el portugués de la Puebla del Río.
Y es una pena porque Pablo Hermoso tenía la mejor biografía de toda la historia del rejoneo como Enrique Ponce la del toreo a pie.
En cuanto empezó a apretar Diego Ventura, se quitó de en medio Pablo pese a que su contrincante le retaba. Y ahí empezó la decadencia del navarro, a su aire y a sus carteles. Y además Diego siguió adelante y le estropeó su biografia con más puertas grandes en Las Ventas, corrida de un solo rejoneador en Madrid, cartel insólito, y rabo en la Monumental de Madrid, datos y éxitos que no tiene Hermoso.
Y es una pena porque el navarro revolucionó el rejoneo tanto dentro como fuera de los ruedos. Sobre la arena, terna de rejoneadores. En los despachos mucho más respeto y consideración. Para muchos ha sido el mejor rejoneador de todos los tiempos, con temporadas brillantísimas, espectaculares e inigualables.
Pero, claro, empiezan las comparaciones y…
Ha planificado bien su adiós en número de corridas, plazas y países. En México ha toreado mucho por última vez. Plazas de todo tipo y categoría. Se va como se van los toreros de a pie o a caballo, pero equivocado por sus estrategias de las últimas temporadas. No se va como Pablo Hermoso de Mendoza, el único indiscutible, sino simplemente como Pablo Hermoso.
Parecía que el otro indiscutible por biografía, Enrique Ponce, iba a ser otro equivocado si no se despedía. Pero, rectificando, se irá este año, pero con su prestigio intacto y nadie que le tosa en sus números. Nada que ver uno con otro. Porque Enrique no se escondió de nadie.
Una pena, que Pablo Hermoso, se vaya equivocado. Es decepcionante, pero real. Algo que lamentan muchos y se reiterara en su equivocación.
Pero siempre agradecidos por lo muchísimo que dio al rejoneo.









