COPA mucho más positiva que negativa, que quede escrito para empezar, pero con dos petardos al parirla. Mal bautizo, mal título. Dos palabras, dos errores. Copa. Copa de qué. ¿De fútbol, de Franco, del Rey? ¿No había otras palabras que no recordaran al deporte, a la competición, al que gana, pierde o empata?
No sería nada descabellado pensar que la Tauromaquia fuese un tema a tratar en los institutos y que los alumnos pudieran visitar una ganadería. Eso sólo serviría para dar a conocer una materia sobre la que se opina mucho sin apenas conocimiento de ella. Además, la Constitución y la Ley dictaminan que el Estado debe conservarla y promocionarla, así como tutelar el derecho de todos a su conocimiento. Pero me temo que eso no sucederá, y lo que es peor, cada vez se ponen más trabas a su divulgación. La última zancadilla llega con una nueva ley que podría acabar con las retrasmisiones taurinas en las televisiones.
Empezamos con las alegrías. Y MORANTE, en todas partes, ruedo y fuera de él, dona sin tocarlos -y creo que sin verlos- los 30.000 del ala de su Premio Nacional de Tauromaquia a los ancianos de la Casa de Misericordia de Pamplona, dos años sin sanfermines y sin beneficios. Con la velocidad y claridad de este nuevo MORANTE. Olé.
Ha sido, sin duda, uno de los grandes destacados de la temporada y ha dejado patente su clase y personalidad. Además, este año la constancia y la regularidad, en esfuerzo y éxito, también han estado presentes de principio a fin.
Dicen que el covi –yo lo creo también– ha afectado muchísimo a las cabezas, casi más que al resto del cuerpo. Y más al público y en las dos grandes: SEVILLA y MADRID, aunque en casi todas, cada una en su nivel. Y hemos llegado así a un publiquito del covi, malhumorado porque sí, entregado a lo loco creyendo más delo que ve, saliéndose de sus costumbres etc. En la MAESTRANZA era rarísimo que el público hiciera salir a saludar a los matadores tras el paseíllo. (Este año sí por el covi, por las ganas que tenían de ver torear, por animarles a arrimarse para poder disfrutar de su afición y emoción como antes, o por lo que sea en esta dificilísima tarea de comprender a los seres humanos).
Finaliza la campaña taurina de 2021, un buen año en lo artístico y mucho mejor de lo esperado en lo cuantitativo. La Tauromaquia ha sido la actividad cultural más valiente y activa en época de pandemia, sin embargo se la excluye de cualquier tipo de ayuda o subvención que sí reciben otras prácticas. Se incumple la ley y se marginan los toros sin que el toreo abra la boca.






