No comienza muy bien el nuevo año. La primera noticia de gran impacto fue la de un desastre, aunque la muerte nos venga impuesta desde que llegamos a este mundo no conseguimos hacernos a la idea de que todo se acaba.
Ostos se nos fue. Se fue todo de golpe en Colombia. Viaje valiente y arriesgado, por su frágil salud y a su edad. Valiente como siempre.
El gesto espontáneo del maestro César Rincón cargando sobre sus hombros al joven Marco Pérez tras su actuación en Manizales, denota la emoción y la sinceridad del momento, y también que la tauromaquia tiene futuro por mucho que les pese a los antis. Pero pasajes como este no serán suficientes para que el toreo perviva si el sector taurino continúa fiel a su inmovilismo sin defender su parcela.
Cuando todo marchaba bien en las AMÉRICAS, se nos va, por un infarto, JAIME OSTOS en COLOMBIA, donde pasaba unos días. 90 años y valiente hasta cruzar el CHARCO con esa edad y una salud frágil y tras salir de un fuerte covi.
La vida sigue su curso sin pausa y tras la Navidad llega un nuevo año, cargado de ilusiones, proyectos y objetivos. Es ahora momento de ponerse a trabajar de firme para conseguir lo que nos hemos propuesto.
Le valen muchos adjetivos a la corrida-espectáculo histórica de los VICTORINOS-BOLIVAR-DE JUSTO. Muchos: histórico, apoteósico, inolvidable, irrepetible, oportuno, esperpéntico, ridículo, surrealista, increíble, injusto, feliz, exagerado, asombroso, etc.






