Ahí estaba, está y estará el chiringuito en su inutilidad. El chiringuito, que llama Morante, es el Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, donde ahora figura el ex-matador Miguel Abellán. Debería dimitir si tiene vergüenza torera, dice, porque lo están utilizando: pone el PP a un torero porque yo simpatizo con VOX. Y añade: este chiringuito es un quita vergüenzas y le da rabia que un torero esté ahí, va contra de la vergüenza torera y, antes de perder esa vergüenza torera, pues se pasa hambre.
Ante el deseo de seguir organizando corridas de toros nuestros gobernantes responden con endurecimientos de limitación de aforo en las plazas, cuando no suspensiones de los festejos. Es momento de parar, de esperar a que haya una vacuna efectiva contra el coronavirus que desarme las intenciones de los políticos que nos ha tocado sufrir. No importa que no haya toros en un año. Lo importante es que cuando vuelvan lo hagan con categoría y grandeza.
La presión política, o casi persecución, de los socialistas y la ultra izquierda contra ISABEL DÍAZ AYUSO ha dejado a Madrid y su Comunidad sin toros. Y el coronaví, que avanza irresistible. Antes hubo ocasión pero el miedo de la Presidenta lo impidió. Prohibición directa y nadie perderá más tiempo y dinero.
No pasa el mundo del toro por su mejor momento, desde luego. Y aunque el mal es general, el sector taurino parece que últimamente genera mal fario y sobre él se concentra el desahogo de las calamidades de otros muchos. Pero lo peor es que nadie parece poner fin, o freno, al menos, a esta situación.
Lamentos razonados y múltiples por situaciones opuestas. CHOPERITA, MANUEL MARTÍNEZ ERICE, y su socio JORGE ARELLANO, empresarios de Alcalá de Henares, y JOSE MARIA GARZÓN, tras la exitosa corrida ultima de El Puerto de Santa María y que trajo el metro y medio, y dejó sin toros a Ronda, con su goyesca, y a la de San Miguel de Sevilla. Y menos mal que vimos la corrida magallánica y magnífica, con CARMELO de valiente emprendedor.
¿Por qué en Francia es factible abrir los cosos taurinos a la mitad de su aforo y en España no? Imagino que tendrá que ver la presión del implicado público vecino, la tranquilidad que da el respaldo que las autoridades confieren al espectáculo, y también la negociación de unas condiciones lógicas entre empresarios, toreros, ganaderos y propietarios de las plazas.






