Se están dando más festejos de los que era imaginable hace sólo unos meses. Pero, tanto en las grandes ferias como en los pueblos más recónditos, la mayoría de los carteles anuncian a las figuras del toreo, que han rebajado su caché para no quedarse en casa. La situación, que por una parte parece lógica, está complicando que muchos novilleros y matadores noveles puedan hacer el paseíllo donde sería natural que toreasen.
Otoño dorado en LAS VENTAS y la MAESTRANZA. A tope SEVILLA Y MADRID. Música para el capote de JUAN ORTEGA en la presentación en la plaza de su tierra como matador de toros tras 7 años de alternativa, con un traje sin luto. A ORTEGA lo salvó y lanzó el covi. Y admiración por el sentido brindis a CHICUELO HIJO.
Ha sido la de Albacete una de las ferias más interesantes de lo que va de temporada. Y además de una magnífica respuesta por parte del público, ha contado con un elemento esencial: el toro. En forma y fondo.
Y el primero que nos lo recuerda es el de la PUEBLA DEL RÍO porque se pone el precioso traje azul celeste de aquella tarde en EL PUERTO DE SANTA MARÍA, 7 de agosto, como único espada. Le gusta y es muy bonito. Y es que MORANTE es elegante aun cuando va de negro. Y, mientras, se sigue hablando del encuentro MORANTE-PRIETO DE LA CAL, tarde que no respondió a la enorme expectación despertada en toda España y el mundo taurino entero. Inesperada gesta, desde luego, en esta temporada increíble de JOSÉ ANTONIO.
En cualquier país civilizado y democrático -y quiero creer que España lo es- existe libertad de asociacionismo sindical, sin que la filiación de los trabajadores condicione sus derechos laborales. En el sector taurino los diferentes sindicatos andan a la greña por el acuerdo que uno de ellos firmó, de forma puntual, para dar viabilidad a la feria de novilladas de Villaseca. En los últimos días han salido a la luz las coacciones y vetos que están sufriendo los subalternos que allí actuaron, un asunto que en nada beneficia a la tauromaquia y con el que se frotan las manos los antitaurinos.
El olé nº 1 es para la feria de abril de Sevilla en otoño. Verdad lo que dice RAMÓN VALENCIA que no se ha hecho nada parecido en ninguna otra plaza y verdad, lo escribo yo, que le ha echado un par. Espléndido debut de ambiente, público y afición, pero lamentables los gritos durante el himno nacional y el minuto de silencio. ¡Silencio, de pie y nada más!






