Hugo Masiá, de la Escuela de Tauromaquia de Valencia, se quedó sin torear en Valdemorillo en el último momento. ¿La razón? Faltaba que la Diputación aportara el recibo del pago del seguro. Varios compañeros suyos no pudieron viajar a una serie de tentaderos previstos y OneToro no pudo realizar un reportaje pactado desde hacía tiempo. ¿Por qué? Faltaba una firma en un permiso de salida de la Diputación. Todo en la misma Valencia donde la televisión autonómica sigue dando la espalda a los toros.

Hay veces, muchas, más de las que a lo mejor sería de desear, que nos encontramos con hechos y situaciones que no parecen responder a la lógica, o, al menos, a lo que entendemos por tal. El mundo del toro es un enorme filón de este tipo de circunstancias y trances en los que la coherencia se opaca.

El último y de verdad ha sido Manuel Jesús “El Cid”al verse fuera de los carteles de San Isidro. En su Madrid. En el que tiene derecho a torear, si me apuran, más que nadie. Y más todavía viendo algunos nombres increíbles en esta isidrada, sin historia y sin biografía. Y algunos porque sí, o porque vienen por la merienda o porque se necesitan para abrir carteles por comodidad de los veteranos. Y encima no dejándole hacer el paseíllo cuando cumple 25 años de alternativa.

Las castañas taurinas están en el fuego. Sumar mete más castañas. El PSOE no mueve un dedo para sacarlas. El PP dice que lo mueve pero, en ocasiones, permanece impasible. Los taurinos esperan que la propia fuerza de la tauromaquia saque las castañas del fuego, pero nadie las va a sacar salvo la parte del pueblo que siente el toreo como sus raíces y su cultura.

Acaban de hacerse públicas y oficiales las combinaciones para las primeras ferias de la temporada y, como siempre suele ocurrir, llueven las críticas y reproches en torno a estos carteles. Que si falta este torero, que si sobra aquel, que qué pinta esta ganadería... Un clásico. Nunca llueve a gusto de todos.  

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